La Confederación Norte, Centroamericana y del Caribe de Fútbol (CONCACAF) y su homóloga asiática (AFC) emitieron sendos comunicados, en los que señalan la falta de información en el seno de la FIFA sobre el proyecto del presidente Gianni Infantino de crear una filial comercial para permitir participación privada en el Mundial.
El mundo del fútbol se vio sorprendido el 28 de julio, cuando Infantino confirmó reportes de los diarios británicos ‘The Times’ y ‘Financial Times’ sobre la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una entidad valorada en 20.000 millones de dólares que organizaría la Copa del Mundo y otros eventos, y podría vender hasta 20% de sus acciones a inversionistas externos.
Mediante este mecanismo, actores privados ajenos al fútbol serían invitados a adquirir participaciones minoritarias en la FFE, con las que se espera recaudar unos 4.200 millones de dólares, que constituirían aproximadamente el 20% de las acciones de la entidad y se redistribuirían entre las federaciones que integran la FIFA.
Una fuente consultada por la agencia de noticias Reuters informó que la FIFA ya ha comenzado a trabajar con banqueros de JPMorgan para atraer inversores, entre los cuales se ha conocido el interés de Thrive Eternal, una nueva estrategia de inversión lanzada por la firma de capital riesgo Thrive Capital.
Esta entidad, fundada por Joshua Kushner (hermano de Jared, yerno del presidente Donald Trump), ya adquirió este año una participación minoritaria en los Gigantes de San Francisco del béisbol de la MLB.
«La estrecha relación entre el presidente de la FIFA y el presidente de Estados Unidos ha alcanzado una dimensión financiera que está dañando profundamente al fútbol»
«Esto no es béisbol (…) Ya basta. La comercialización implacable del fútbol se ha vuelto corrosiva. Está amenazando las cosas que hicieron del fútbol el deporte más popular del mundo”, comentó sobre la iniciativa el Comisario de Deportes de la Unión Europea, Glen Micallef.
El expresidente de la FIFA, Sepp Blatter, quien salió en medio del llamado FIFAgate (una investigación del FBI que detectó sobornos, fraude y lavado de dinero en el seno de la entidad), alertó en redes sociales que «la estrecha relación entre el presidente de la FIFA y el presidente de Estados Unidos ha alcanzado una dimensión financiera que está dañando profundamente al fútbol. Nadie tiene derecho a vender nuestro juego”.
La FIFA no solo está registrada legalmente en Suiza como una entidad sin ánimo de lucro, sino que su estructura societaria está basada en el modelo de cualquier federación deportiva: integrada por asociaciones nacionales y confederaciones regionales.
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¿Es posible un voto en bloque sobre el proyecto?
La AFC y la CONCACAF compartieron una preocupación común en sus respectivos comunicados: la falta de información sobre la iniciativa de Infantino.
«Compartimos la decepción de muchos dentro de nuestra región y del juego porque este nivel de detalle haya sido diseñado y compartido públicamente antes de que haya tenido lugar cualquier discusión con los órganos de gobernanza y partes interesadas relevantes”, lamentó la CONCACAF, que acaba de ser la entidad involucrada en la organización del Mundial de Norteamérica.
La AFC, por su parte, reconoció “la importancia de explorar enfoques innovadores que puedan fortalecer el futuro del fútbol global”, pero advirtió de que “iniciativas de esta magnitud y trascendencia deben fundamentarse en los principios de buena gobernanza, transparencia y una consulta sustancial”.
Las tres entidades que se han pronunciado hasta el momento (contando a la UEFA, que fue la primera en reaccionar), suman 143 de las 211 federaciones afiliadas a la FIFA, por lo que una votación en bloque daría al traste con los planes de Infantino, pero ese no parece ser el caso.
El presidente de la federación checa, David Trunda, declaró a ‘Sky Sports’ que puede ver “los beneficios pragmáticos” de “trabajar en estrecha colaboración” con Infantino, así como “el impacto positivo de las intenciones de la FIFA”, una posición que permite entrever grietas en el bloque europeo.
Hans-Joachim Watzke, miembro del Comité Ejecutivo de la UEFA, planteó en conversación con el diario alemán ‘Kicker’ la trascendencia que un voto en coordinado de su continente podría tener: «En la Copa del Mundo, seis equipos europeos llegaron a cuartos de final y tres a semifinales. Si el fútbol europeo se mantiene unido en oponerse a estos planes, tiene un peso significativo”.
De acuerdo con fuentes de la UEFA que hablaron con ‘ESPN’ y la ‘BBC’, la entidad ha convocado una reunión de emergencia para esta misma semana, con el objetivo de fijar una posición concertada y elaborar un plan de acción para el organismo.
¿Está en peligro la presidencia de Infantino?
Un nuevo elemento podría sumarse ahora y es la presión para tomar una decisión. De acuerdo con una publicación de ‘The Times’ este 29 de julio, Infantino ha dado a las 211 federaciones miembro un plazo de 53 días para aceptar 53 millones de dólares que la entidad ofrece a cada una a cambio de un voto favorable, lo que es visto por fuentes del diario como un abierto soborno.
Además, según ‘The Times’, Infantino ha dejado saber a las entidades que si prospera la iniciativa, el fondo para el desarrollo del fútbol, que se reparte entre las federaciones, ascendería a 10.000 millones de dólares, mientras que en caso contrario sería de 2.700 millones.
La FIFA apuntó en un comunicado publicado el 28 de julio que conservaría la «autoridad exclusiva» sobre la gobernanza del fútbol, las competiciones, el calendario de partidos y todas las decisiones deportivas.
Pero si la oposición al proyecto se mantiene, Infantino podría ver en peligro su continuidad al frente del poderoso organismo, que tiene elecciones previstas para marzo de 2027.
Los titulares de la AFC (el jeque de Baréin Salman Bin Ebrahim Al Khalifa) y de la CONCACAF (el empresario canadiense Victor Montagliani) suenan como posibles candidatos, así como el presidente del PSG (el qatarí Nasser Al-Khelaifi), quien es visto como un cercano aliado del hombre al frente de la UEFA, Aleksander Ceferin.
La EFC, entidad que agrupa a 850 clubes europeos de fútbol, y que es encabezada por Al-Khelaifi, emitió un comunicado en el que lamentó que la organización hubiera conocido del proyecto «de la misma manera que la mayoría de los actores del fútbol mundial: sin previo aviso y a través de los medios de comunicación».
La EFC hizo «un llamamiento a la calma y a una consulta rigurosa sobre todos los temas que afectan al ecosistema del fútbol, junto con la implantación de procesos de gobernanza más rigurosos y transparentes para proteger este deporte a largo plazo».
Con Reuters, EFE y medios locales
