Desde pirocumulonimbos hasta nuevos récords: lo inédito de los incendios en Francia y España


Si bien las temporadas de incendios se repiten cada verano, los incendios forestales de 2026 ya marcaron un hito: Francia registra la mayor cifra histórica de hectáreas quemadas, mientras que España sufrió el incendio con la mayor superficie calcinada de su historia.

Los incendios en los países europeos son cada vez más voraces. Así está ocurriendo en Francia y en España. En el primer país, nunca habían ardido tantas hectáreas como ahora. En lo que va de este año, 116.000 hectáreas han sido quemadas por los incendios forestales, lo que corresponde a casi el doble del área carbonizada en 2022, que era hasta entonces el peor año registrado.

Mientras que en España, 207.000 hectáreas han sido destruidas por el fuego en lo que va de 2026. Esta área calcinada hasta julio es seis veces superior a la del mismo periodo del año anterior.

La diferencia es que agosto suele ser el mes de mayores incendios forestales. Esto contribuye a que, por ahora, 2026 no haya sido el año récord en el país ibérico. El histórico del siglo XXI de superficie quemada lo tiene el 2025, cuando ardieron cerca de 400.000 hectáreas. Y la mayoría de los daños ocurrieron en tan solo dos semanas de agosto, cuando se quemaron 350.000 hectáreas. 

En España, los incendios de 2025 fueron los que más hectáreas han quemado en lo que va del siglo XXI, con cerca de 400.000 hectáreas.
En España, los incendios de 2025 fueron los que más hectáreas han quemado en lo que va del siglo XXI, con cerca de 400.000 hectáreas. © France 24

Los otros años con más hectáreas quemadas fueron 2022, 2012 y 2017. Esto solo contando desde los 2000, pues la cantidad de hectáreas quemadas más alta registrada en España corresponde a 1994, con 437.000 hectáreas. 

La tendencia de menos incendios, pero que se propagan más rápidamente

No es una novedad es que Francia y España vivan su temporada de incendios pues esto ocurre cada verano. Pero la ciencia señala que cada vez son más potentes. Y no necesariamente por la cantidad de conflagraciones. 

Por el contrario, un informe de 2026 de WWF sobre los incendios forestales en España señala que entre 2016 y 2025 la media de conflagraciones se redujo en un 33% respecto a la década anterior. Pero sí aumentaron los denominados grandes incendios forestales (GIF, por sus siglas). Estos son los que queman más de 500 hectáreas. WWF señala que en 2025 hubo 63 de estos grandes incendios, cuando la media anual del último decenio era 23. En otras palabras, la cantidad total de conflagraciones ha disminuido, pero lo que sí aumenta son los incendios que devoran cientos o miles de hectáreas a su paso. 

No es casualidad entonces que los tres mayores incendios forestales en la historia de España hayan ocurrido en los últimos dos años y en el top de la lista está la conflagración de Burgohondo, en Ávila, que se desató en este verano de 2026 y que lleva más de 50.000 hectáreas calcinadas. 

Este fenómeno de que los incendios sean cada vez más voraces responden a una suma de causas. El calentamiento global provoca olas de calor más extremas y prolongadas, que a su vez seca más vegetación, lo que crea el combustible perfecto para el fuego. Solo en España, este verano ha habido cuatro olas de calor.

Otro motivo estructural de los incendios es la falta de variedad en la vegetación. “Donde antes existía un mosaico agroforestal capaz de frenar la propagación del fuego, hoy se acumulan millones de toneladas de vegetación continua y altamente inflamable”, señala el reporte de WWF. Y la solución a ello es precisamente crear los llamados mosaicos agroforestales, que son una combinación de tierras para la agricultura, la ganadería y los bosques. Tener un paisaje tan diverso contribuye a que el fuego no tenga tanta vegetación para quemar y expandirse rápidamente.

Otro de los motivos que se suman a que los incendios sean más voraces es la falta de planeación. WWF indica que al menos el 80% de las viviendas y núcleos rurales extendidos en zonas forestales no tienen o no aplican un plan de cómo prevenir los fuegos y cómo actuar cuando ocurren. 

Pirocúmulos se presentan por primera vez en Francia

Esta variedad de motivos contribuye a que, a pesar de que los incendios en Europa ocurren todos los años, cada vez sean más inéditos por su propagación. Y no solo por eso. Este año, en Francia, ocurrió por primera vez un fenómeno llamado pirocúmulo.

Una imagen de satélite muestra un tipo de nube de fuego llamada "pirocúmulo imponente", según el profesor Jason Sharples, director de UNSW Bushfire, en medio del humo de los incendios forestales en la provincia de Castellón, España, el 28 de julio de 2026.
Una imagen de satélite muestra un tipo de nube de fuego llamada «pirocúmulo imponente», según el profesor Jason Sharples, director de UNSW Bushfire, en medio del humo de los incendios forestales en la provincia de Castellón, España, el 28 de julio de 2026. © 2026 PLANET LABS PBC – Vía Reuters

Se trata de nubes de humo y de vapor caliente que se generan por los incendios y que a su vez pueden provocar tormentas con intensos vientos y rayos, llamadas pirocumulonimbo pero conocidas por el apodo que le puso la NASA: “dragón de las nubes con aliento de fuego”. Estas tormentas traen consigo un comportamiento errático de la atmósfera y de las llamas, que las hace propagar tan rápido como para quemar miles de hectáreas en cuestión de horas. 

Hasta ahora, solo se habían registrado pirocumulonimbo por erupciones de volcanes o por incendios forestales en Norteamérica, Australia y en los países ibéricos, pero nunca en Francia. Un escenario que evidencia, una vez más, la fuerza con la que llegan cada vez las temporadas de incendios.

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