Informalidad laboral afecta a casi la mitad de los trabajadores en América Latina


La OIT advierte que el empleo regional crece con lentitud y enfrenta desafíos estructurales

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) advirtió que el mercado laboral de América Latina dejó atrás la recuperación impulsada tras la pandemia y atraviesa una etapa de crecimiento lento marcada por la alta informalidad, el envejecimiento de la fuerza laboral y las transformaciones tecnológicas. El organismo estima que el 47,5 % de los trabajadores de la región se desempeña en la informalidad, una condición que limita el acceso a la protección social, la estabilidad laboral y mayores oportunidades de desarrollo económico.

El informe de la OIT, elaborado con datos de 15 países, muestra que la informalidad continúa siendo uno de los principales obstáculos para el desarrollo del mercado laboral latinoamericano.

Los niveles más elevados corresponden a Bolivia (82 %), Ecuador (70 %), Perú (69 %) y Guatemala (66 %). Les siguen Paraguay (64 %), El Salvador (63 %), Colombia (54 %), Panamá (54 %), República Dominicana (53 %) y México (52 %).

Por debajo del promedio regional aparecen Argentina (45 %), Brasil (35 %) y Costa Rica (35 %), mientras que Chile (25 %) y Uruguay (22 %) registran los menores niveles de informalidad. El organismo no presentó cifras para Cuba, Haití, Honduras, Nicaragua ni Venezuela.

El empleo mantiene una evolución moderada

El reporte señala que la participación laboral, que mide el porcentaje de personas en edad de trabajar que tienen empleo o buscan uno de manera activa, permanece prácticamente estable desde 2024, con una tasa de 63,2 %.

Asimismo, la tasa de ocupación pasó de 59,7 % en 2024 a 59,9 % en 2025, reflejando un crecimiento limitado. No obstante, los primeros datos correspondientes a 2026 muestran que el empleo continúa aumentando y que el desempleo sigue disminuyendo en varios países, aunque con ritmos diferentes.

Según la OIT, algunas economías mantienen una evolución favorable del empleo, mientras otras presentan un avance más lento, sin que hasta el momento exista un deterioro generalizado en la región.

La formalización requiere políticas integrales

El organismo explica que la informalidad responde a distintas realidades. En algunos casos, pequeñas empresas generan ingresos insuficientes para asumir los costos de la formalización, mientras que otras, pese a tener capacidad económica, consideran que los beneficios de operar formalmente no compensan los costos.

Además, parte del empleo informal se desarrolla dentro de empresas legalmente registradas que no formalizan todas sus relaciones laborales.

Ante este escenario, la OIT sostiene que las políticas públicas deben ir más allá de la creación de empleo y combinar acciones orientadas a incrementar la productividad, fortalecer la capacitación laboral, ampliar la protección social y facilitar el acceso a financiamiento, tecnología y nuevos mercados.

Productividad y protección social

El informe concluye que promover la formalización laboral también contribuye a mejorar la competitividad de las empresas y las oportunidades de los trabajadores, al facilitar el acceso a servicios financieros, innovación tecnológica y respaldo institucional.

La OIT considera que las estrategias más efectivas son aquellas que integran capacitación, incentivos productivos, financiamiento, desarrollo empresarial y acceso a mercados, en lugar de centrarse únicamente en reducir los costos de registro o reforzar la fiscalización.

el organismo plantea que este enfoque permitirá avanzar hacia mercados laborales más inclusivos, productivos y sostenibles en América Latina. Con datos de la agencia IPS

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