
Durante la mañana del sábado 29 de agosto se escucharon disparos y detonaciones en Niamey, la capital de Níger, especialmente en los alrededores de la base militar 101, situada junto al aeropuerto internacional, y en la zona administrativa donde se encuentra el palacio presidencial.
Tras varias horas en las que continuaron reportándose disparos, el régimen militar en el poder en Níger afirmó que estaba “recuperando progresivamente el control” frente a los amotinados.
En un comunicado leído en la televisión pública y firmado por el ministro de Defensa, el general Salifou Mody, las autoridades indicaron que los amotinados «intentaron retener» a soldados en la base militar contigua al aeropuerto de Niamey y “efectuaron disparos contra algunos lugares sensibles” de la capital.
«La rápida reacción de las fuerzas de defensa y seguridad permitió contener este movimiento de protesta y recuperar progresivamente el control de estos lugares», agregó el general Salifou Mody en el comunicado.
Según una fuente regional de seguridad contactada a comienzos de la tarde, los amotinados aún controlaban dos cuarteles, uno dentro de la base 101, donde permanecían atrincherados, y otro en el exterior. Esta información fue confirmada por una fuente diplomática africana. Por el momento se desconocen tanto sus reivindicaciones como el alcance del apoyo con el que cuentan.
Las autoridades también pidieron a la población «mantener la calma y continuar libremente con sus actividades». Sobre el terreno, en el centro de la ciudad, donde se encuentra el palacio presidencial, «todo volvió a estar tranquilo» hacia el final de la mañana, según un residente.
«Hubo un intento de entrar en el palacio presidencial»
Los accesos a la Presidencia y a la televisión nacional permanecían bloqueados por un importante dispositivo militar. También estaban cerradas las dos vías de acceso a la base 101, una de ellas mediante neumáticos colocados atravesando la carretera. Los alrededores del gran mercado, habitualmente muy concurridos, estaban particularmente tranquilos, según residentes de Niamey.
«Hubo un intento de entrar en el palacio presidencial por parte de insurgentes procedentes de las Fuerzas Armadas nigerinas. Fueron repelidos por la Guardia Presidencial. Los intercambios de disparos continúan en el palacio», había señalado anteriormente a AFP una fuente de seguridad basada en África Occidental.
“Está claro que, por el momento, la Guardia se ha mantenido leal” al general Tiani, afirmó un diplomático africano en Niamey. Por su parte, el diputado nigerino del Parlamento de la Alianza de Estados del Sahel (AES), Ibrahim Bana, aseguró en Facebook que “la situación está totalmente bajo control de la Guardia Presidencial”.
La televisión nacional dejó brevemente de emitir durante la mañana del sábado, según testimonios confirmados por France 24. A las 9:00, hora local —8:00 GMT—, una pantalla negra sustituyó la programación de Télé Sahel, tanto por satélite como en internet, señalaron residentes. Una vez restablecida la señal, alrededor de las 10:00, el canal no hizo ninguna referencia a los disturbios.
Según vecinos de la zona, “intensos disparos y detonaciones en la base 101” comenzaron durante la madrugada, hacia la 1:00 —00:00 GMT—. Los disparos continuaban al amanecer, según un video publicado por un periodista local que filmó la zona del aeropuerto.
Un residente de la zona, contactado por teléfono, afirmó a AFP haber presenciado “ráfagas de disparos” el sábado por la mañana, después de las 7:00.
Base militar estratégica
Partidarios del régimen del general Tiani hicieron un llamamiento “solemne a todos los patriotas sinceros” para manifestarse en una importante plaza de Niamey.
Hacia las 17:00 —16:00 GMT—, varias decenas de personas habían acudido a la plaza, donde se reproducía música militar en homenaje al general Tiani, mientras se instalaba una tarima destinada a acoger discursos.
Níger está gobernado por un régimen militar que llegó al poder mediante un golpe de Estado en julio de 2023, y la situación política del país continúa siendo inestable.
Es la tercera vez en 2026 que se registran intercambios de disparos en Niamey, aunque en enero y junio se trató de ataques yihadistas dirigidos únicamente contra el aeropuerto internacional, que fueron repelidos en pocas horas.
En enero, el general Abdourahamane Tiani, jefe del régimen militar surgido del golpe de Estado de julio de 2023, había mencionado “una falla en el dispositivo” de seguridad que “permitió el ataque”, cuyo “objetivo era destruir todas las capacidades aéreas” del Ejército.
La base 101 de la Fuerza Aérea, situada dentro del complejo del aeropuerto internacional, alberga especialmente el cuartel general de los socios rusos de Niamey, Africa Corps, así como el Estado Mayor de la fuerza unificada de la Alianza de Estados del Sahel (AES), integrada por Níger, Burkina Faso y Mali.
El lugar es estratégico: entre diciembre y enero albergó una importante carga de concentrado de uranio, bloqueada a la espera de ser exportada. Desde entonces no se ha identificado ningún movimiento de ese cargamento.
Este sábado, en un comunicado, el ministerio de Asuntos Exteriores de Argelia, país vecino que recientemente ha estrechado sus relaciones con Níger, condenó los acontecimientos y expresó a Niamey “su plena solidaridad y su firme apoyo”.
Este artículo es una adaptación de su original en francés
