La política chilena socialista Michelle Bachelet anunció este sábado 19 de septiembre que no mantendrá su candidatura a presidir la ONU.
En un mensaje en Instagram, la exmandataria chilena afirmó: «Hoy anuncio que he decidido no continuar con la candidatura a la Secretaría General de Naciones Unidas».
«Algunos creerán que no eran los tiempos para una candidatura como la que quise representar. Cuando los vientos soplan fuertes contra principios como el multilateralismo, contra el derecho internacional permanentemente transgredido, contra la existencia del cambio climático que algunos niegan pese a la evidencia científica», señaló la también ex alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos.
Bachelet (2006-2010 y 2014-2018) aseguró, sin embargo, que no se arrepiente de haber presentado su postulación y resaltó «muy especialmente» el apoyo de los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de México, Claudia Sheinbaum.
«Estoy convencida de que es el momento de levantar la voz por estos principios que han sido orgullosa bandera de mi postulación. No me arrepiento de haber emprendido este gran desafío. Contribuimos a instalar en el debate global que la próxima Secretaría General debe ser una mujer de América Latina«, subrayó.
Además de insistir en que actualmente la democracia y los derechos «están en peligro», Bachelet sostuvo que su candidatura se basó en ser «una persona verdaderamente independiente y leal a los principios de la Carta de la Organización», que dijo haber defendido «con rigor frente a los Estados, sin importar su tamaño o poder».
Una caída de apoyo y el peso de Kast y EE. UU.
El anuncio de la también exdirectora de ONU Mujeres tiene lugar después de los resultados de las últimas votaciones no vinculantes en la ONU, el viernes, donde quedó en la penúltima posición.
A pesar del fuerte apoyo de Brasil y México, el Gobierno del líder de extrema derecha José Antonio Kast retiró en marzo pasado el respaldo de Chile, señalando que sus posibilidades de éxito eran «muy bajas».
Durante los últimos meses, Bachelet se desplazó a distintos países del mundo para reunirse con autoridades de los miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, excepto con Donald Trump, con quien no logró concertar una cita..
Pese a los esfuerzos, el respaldo a su postulación fue bajando a medida que se conocían los sondeos no vinculantes entre los 15 miembros del Consejo de Seguridad. De esa forma, Bachelet pasó del cuarto lugar de preferencia, en julio, a la séptima -la última-.
Sumado a ello, la expresidenta había sido criticada por sectores conservadores estadounidenses por su postura a favor del derecho a decidir sobre el aborto; en abril, el enviado de Washington ante la ONU, Mike Waltz, pareció frustrar su candidatura al decir que compartía las preocupaciones de un senador estadounidense sobre su idoneidad.
Por su parte, el senador republicano Pete Ricketts sostuvo que Bachelet, como alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, no había hecho lo suficiente para calificar las acciones de China contra los musulmanes uigures como genocidio. Beijing no se había pronunciado sobre su candidatura.
Bachelet , de 74 años, fue dos veces presidenta de Chile, ex alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y también ex directora ejecutiva de ONU Mujeres.
Quiénes siguen en la carrera
Los candidatos que se mantienen en la carrera son seis: Carolyn Rodrigues-Birkett (Guyana), representante permanente de Guyana ante la ONU y exministra de Relaciones Exteriores; Rebeca Grynspan (Costa Rica), secretaria general de la UNCTAD y exvicepresidenta de Costa Rica; y Rafael Grossi (Argentina), director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
También María Fernanda Espinosa (Ecuador), expresidenta de la Asamblea General de la ONU y excanciller ecuatoriana; Macky Sall (Senegal), expresidente de Senegal y de la Unión Africana. Previamente había renunciado Olara Otunnu (Uganda).
Con EFE y Reuters
