En San Pedro y Miquelón, Macron y Carney defienden la soberanía y la cooperación entre Francia y Canadá


El presidente francés, Emmanuel Macron, recibió el domingo al primer ministro canadiense, Mark Carney, en el remoto archipiélago de San Pedro y Miquelón, en el Atlántico Norte, durante una visita simbólica destinada a reforzar los vínculos bilaterales en materia de economía y seguridad y a ratificar la soberanía francesa allí, en medio de los discursos expansionistas de Donald Trump.

En una declaración a los medios, Macron destacó la «estrecha colaboración» entre Francia y Canadá y aseguró que ambos gobiernos trabajarán «para lograr un profundo acercamiento» en «pesca, seguridad, energía y todos los ámbitos en los que podamos encontrar una agenda positiva».

Asimismo, sobre el asunto «delicado» del suministro energético, el presidente francés subrayó que «los proyectos canadienses de gas natural licuado (…) son importantes para nuestra Europa y ayudarán a abrir nuevas perspectivas entre nuestros dos países».

«Ambos creemos que nuestros países son dos grandes naciones independientes que pretenden seguir siéndolo. Ambos creemos en la democracia, el estado de derecho, el respeto al derecho internacional, el respeto al libre y justo comercio, la ciencia en la que fundamentar nuestras decisiones y la autonomía estratégica que defendemos», detalló el jefe del Elíseo.

France's President Emmanuel Macron (R) and Canada's Prime Minister Mark Carney (L) hold a joint press statement in Saint-Pierre on September 20, 2026, during Macron's visit to the French self-governin
El presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro canadiense Mark Carney estrechan sus manos durante una declaración conjunta a la prensa en San Pedro, territorio francés de ultramar, el 20 de septiembre de 2026. © Ludovic Marin / AFP

En una línea similar, Carney remarcó que «solo unos pocos kilómetros separan a Canadá y Francia en su punto más cercano», mientras que «nuestros valores están aún más cerca».

«Ha llegado el momento de estrechar los vínculos entre nuestros dos países —entre Canadá, Francia y San Pedro y Miquelón— y entre Canadá, Francia y la Unión Europea. Una asociación basada en nuestros valores compartidos», subrayó el premier canadiense, quien ha protagonizado esta semana un acercamiento inédito con la UE, que abrió la puerta a designar al país norteamericano como el primer «miembro asociado» del bloque.

Al margen de los intereses comunes, Carney también puntualizó que «los países que están a la vanguardia en IA«, entre ellos Canadá y Francia, «deben unir fuerzas para garantizar que existan salvaguardas adecuadas y que la inteligencia artificial sea segura y eficaz».

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«Reafirmamos nuestra soberanía y nuestra libertad»

Previamente, en una publicación de X junto a un video en el que recibía a Carney en el aeropuerto, Macron destacó que «en un mundo en crisis, nuestra amistad es una fortaleza».

«Juntos, reafirmamos nuestra soberanía, nuestra libertad de decidir y nuestra voluntad de construir un futuro de paz y prosperidad», añadió el presidente francés.

La palabra «soberanía» resuena particularmente en esta visita simbólica, luego de que, semanas atrás, el presidente estadounidense Donald Trump publicara un mapa que cubría toda América del Norte –incluyendo a Canadá y San Pedro y Miquelón– con una bandera de Estados Unidos.

A su llegada al archipiélago el sábado, Macron consideró «obvio» y «sin discusión» que las islas situadas en el corazón del Atlántico Norte –a más de 4.000 kilómetros de la Francia continental– «pertenecen a Francia».

«No vamos a decirlo todas las mañanas porque la gente tiene ideas extrañas o dice cosas extrañas», añadió.

La reunión de este domingo se produce también tras el anuncio de Trump sobre un acuerdo respecto a Groenlandia, el cual ampliaría la presencia militar estadounidense en la zona manteniendo a la isla bajo control danés.

El pacto llegó después de meses de amenazas por parte del jefe de la Casa Blanca de que se apoderaría de este territorio semiautónomo perteneciente a un aliado de la OTAN.

Macron celebró el acuerdo el sábado: «Se respeta la soberanía danesa, se respeta el derecho internacional. Todo lo que contribuya a rebajar las tensiones es algo positivo».

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Un archipiélago amenazado por el aumento del nivel del mar

El presidente francés también intentará abordar las preocupaciones de este pequeño archipiélago de 5.800 habitantes, afectado por el fin de la época dorada de la pesca del bacalao, que se combina con un alto coste de la vida, el declive demográfico y la amenaza del cambio climático.

Esto se traducirá en anuncios sobre varios temas delicados, desde la reubicación del pueblo de Miquelón, amenazado por la subida del nivel del mar, hasta la rehabilitación del puerto de San Pedro, algunos de cuyos muelles corren peligro de derrumbarse.

La reubicación de Miquelón, una empresa colosal para el archipiélago, está a punto de entrar en su segunda fase, que requiere 25 millones de euros, según funcionarios locales.

Por ahora, se han construido una docena de casas en un nuevo emplazamiento más elevado, a 1,5 kilómetros de distancia, para escapar del crecimiento de las aguas. Sin embargo, se prevé que el proyecto sea largo y dista mucho de contar con el apoyo unánime.

This photograph shows a general view the Ile aux Marins (Island of the Sailors) near Saint-Pierre on the French northern Atlantic archipelago of Saint Pierre and Miquelon, on September 19, 2026.
Vista de la Île aux Marins (Isla de los Marineros) en el archipiélago francés de San Pedro y Miquelón, en el Atlántico Norte, el 19 de septiembre de 2026. © Ludovic Marin / AFP

Emmanuel Macron también hará anuncios sobre las capacidades militares del territorio de ultramar francés, donde solo se encuentra estacionado un antiguo barco patrullero cuya sustitución se ha retrasado demasiado.

Las expectativas siguen siendo altas con respecto a las cuotas de pesca de Canadá, tras la violenta «guerra del bacalao» de la década de 1980, sin mencionar la disputa sobre la delimitación de la plataforma continental francesa en esta zona.

«El objetivo de esta visita es pasar página», dijo Emmanuel Macron, recordando el «año muy difícil» de 1992, que selló el destino de la pesca del bacalao en el archipiélago.

San Pedro y Miquelón, que busca un nuevo enfoque económico, apuesta ahora por el sector espacial gracias a su ubicación geográfica.

El archipiélago ya alberga una estación terrestre de satélites para el sistema de navegación europeo Galileo, y dos startups francesas, Skynopy y Look Up, realizarán anuncios en este ámbito durante la visita.

El territorio también espera formar parte de un proyecto de cable digital que conectará Bretaña con Nueva York y le permitirá garantizar el flujo de datos en el sector espacial.

Todas estas inversiones «demuestran la importancia estratégica de las islas», declaró Macron.

Con AP y AFP

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