Los dos gigantes de Hollywood firmaron un acuerdo con California y otros 11 estados de Estados Unidos para dirimir una demanda con la que se oponían al multimillonario acuerdo. Los firmantes destacaron que las cláusulas permitirán proteger los derechos de la industria y de los consumidores, pero sus críticos insisten en que se estaría alimentando un monopolio.
La de Paramount Skydance y Warner Bros Discovery es una historia con final feliz a la vista.
El principal obstáculo para una de las mayores fusiones de la industria cinematográfica de la historia eran las demandas que habían entablado 12 estados -liderados por California- y el sindicato de guionistas para detenerla. Este lunes, ese impedimento quedó atrás.
Las empresas llegaron a un acuerdo que incluye una serie de medidas tendientes a disminuir el riesgo de un monopolio que perjudique a los grupos de interés, que van desde actores, hasta el consumidor de cine, plataformas televisivas y medios de comunicación, entre otros.
Como parte del acuerdo, Paramount se comprometió a aumentar la producción cinematográfica en Estados Unidos, destinar millones de dólares a un fondo para apoyar a los trabajadores afectados por la fusión y establecer nuevos mecanismos de supervisión de la independencia editorial de sus operaciones informativas.
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También quedó la promesa de aumentar progresivamente los estrenos anuales tras el cierre de la operación, inicialmente a 30 películas durante dos años y 32 películas por los siguientes tres. De no hacerlo, los estados advierten que deberá desinvertir en Miramax Studios y pagar 30 millones de dólares por cada película no estrenada a los fondos fiduciarios de atención médica y jubilación asociados con el Sindicato de Guionistas de Estados Unidos y otros.
En lo que respecta a la televisión por cable, el acuerdo ordena a la nueva compañía negociar por separado los contratos de los canales básicos actuales durante los próximos cinco años para mantener estables los precios a los consumidores finales.
Además, la compañía deberá crear una «junta de independencia editorial de noticias» que supervise las operaciones informativas de CBS y CNN.
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Un acuerdo firmado que dejó muchas caras largas
Este acuerdo multimillonario, anunciado por el fiscal general de California, Rob Bonta, transformará radicalmente a Hollywood, ya que fusionaría a dos de los cinco grandes estudios que quedan, cadenas de televisión clave como ‘CBS’ y ‘CNN’, plataformas de streaming como ‘HBO Max’ y ‘Paramount+’, así como catálogos con títulos como «Harry Potter» y «Top Gun».
Cuando interpusieron la demanda en julio pasado para bloquear la fusión, la coalición de estados alegó que «eliminaría la competencia» y reduciría las opciones para los consumidores, en particular para los cinéfilos y los suscriptores de televisión por cable.
Por eso, los críticos denunciaron que los términos del pacto firmado son demasiado débiles y acusaron a los fiscales generales estatales de ceder a la presión empresarial.
“Hoy, los multimillonarios han vuelto a sobornar, censurar e intimidar para llegar a la cima”, declaró Álvaro Bedoya, exmiembro de la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos y asesor del Proyecto de Libertades Económicas Estadounidenses.
En efecto, a pesar de haber dirimido el conflicto, Bonta y otros fiscales estatales de alto rango que interpusieron la demanda reconocieron que siguen sin creer que estas compañías deban fusionarse.
Además, el Sindicato de Guionistas de Estados Unidos (WGA) también aseguró que, si bien llegó a un acuerdo para retirar su demanda, lo hizo porque no podía continuar la batalla legal en solitario e insistió en que implicará un «daño a los guionistas».
El acuerdo aún requiere la aprobación final de un juez.
Con Reuters, AP y medios locales
