
Una tarde del verano pasado, un vehículo autónomo de Waymo entró en un estacionamiento del condado de San Mateo, en California, y permaneció ahí hasta que llegó la policía. La policía local recibió una llamada al 911 de empleados de Waymo, personas que estaban observando a los pasajeros del auto a través de cámaras instaladas en el interior del vehículo. Según el informe policial, parecía que dos adolescentes disparaban una pistola negra por la ventana, jugaban con ella y bebían entre disparo y disparo.
La historia tiene un final feliz: el arma disparaba bolitas Orbeez llenas de agua, no balas. Pero el incidente llamó la atención sobre el sistema de vigilancia de Waymo. Los autos están equipados con tecnología automatizada capaz de detectar la presencia de un arma de fuego en su interior, según la empresa.
El exterior de los vehículos autónomos está repleto de cámaras, que les ayudan a «ver» el mundo que les rodea. La mayoría también utiliza otros sensores, como radares y lidares. Menos valoradas son las cámaras del interior de los vehículos, que, según las empresas, son esenciales para garantizar la seguridad de los pasajeros y hacer cumplir sus normas.
A principios de este año, Waymo afirmó que utilizaba las cámaras con ambos fines, después de que varios pasajeros en California, muchos de ellos mayores de 20 años, denunciaran que empleados de la compañía intervenían de forma repentina a través del intercomunicador durante el trayecto para comprobar que tenían la edad suficiente para viajar solos. Un hombre de 35 años contó a WIRED que sospechaba que su mochila había despertado dudas sobre su edad.
Las políticas de privacidad de los robotaxis pueden ser muy amplias
Las imágenes captadas en el interior de los vehículos pueden utilizarse para fines relativamente inofensivos, como comprobar la limpieza entre viajes o detectar objetos perdidos, pero también para mejorar productos y servicios. Ese tipo de términos generales deja margen para muchos otros usos.
Los expertos señalan que en EE UU existen pocas normas claras que regulen esta clase de vigilancia, sobre todo porque los usuarios suelen tener que aceptar extensos términos de servicio antes de utilizar las aplicaciones de transporte. En la práctica, eso implica confiar en que las empresas gestionarán su información de forma responsable.
«Los legisladores nos están dejando prácticamente desamparados en lo que respecta a la privacidad de los consumidores y a lo que las empresas pueden hacer con la información una vez que la han recopilado», afirma Matthew Guariglia, analista sénior de políticas de la Electronic Frontier Foundation, donde trabaja en cuestiones de vigilancia y orden público.
¿Su consejo? El hecho de que estés solo en el auto no significa que estés realmente solo. Debes comportarte como si hubiera una persona nerviosa en el asiento delantero.
En general, las empresas de robotaxis, entre ellas Waymo, Zoox y Tesla, afirman que el personal humano solo revisa las cámaras interiores cuando es necesario. Todas indican que los datos personales, incluidas las grabaciones, pueden enviarse a las fuerzas del orden o a los organismos reguladores. Una página de asistencia de Waymo señala que a los organismos gubernamentales que soliciten datos «se les indica que sigan los procesos legales vigentes a la hora de realizar dicha solicitud».
Pero eso no significa que las cámaras interiores no estén encendidas y en funcionamiento. La portavoz de Waymo, Julia Ilina, explica que la empresa usa tecnología automatizada para ayudar a nuestros equipos a identificar posibles infracciones. Una patente de 2025 en poder de Waymo describe un sistema en el que las cámaras interiores de los vehículos llevan a cabo «listas de comprobación predeterminadas» de forma automatizada antes, durante y después de los trayectos. Ilina no ha precisado si ese sistema está en uso.
