
Tailandia gana protagonismo en el turismo reproductivo gracias a sus clínicas especializadas en fertilización in vitro (FIV) y otras técnicas de reproducción asistida. En Bangkok, pacientes de Asia, Europa y otras regiones buscan tratamientos a precios más accesibles, menores tiempos de espera y alternativas sujetas a distintas regulaciones en sus países de origen.
En las clínicas de Bangkok, los tratamientos de fertilidad se ofrecen ahora como un servicio internacional: hoteles, traductores, paquetes médicos, citas optimizadas y apoyo personalizado. Para las parejas extranjeras, viajar a Tailandia suele ser el último paso de un largo, costoso y emocionalmente agotador proceso.
Pero tras la tranquilizadora imagen de los hospitales de alta tecnología, el mercado también tiene su lado oscuro. La demanda extranjera, sobre todo de China y Corea del Sur, alimenta un ecosistema de intermediarios, agencias y, en ocasiones, redes ilegales.
Las ONG están alertando sobre el reclutamiento de mujeres jóvenes tailandesas y camboyanas para la donación de óvulos. Según se informa, algunas son contactadas a través de redes sociales o aplicaciones de mensajería y luego reciben miles de euros por someterse a un procedimiento médico complejo, con escasa información sobre los riesgos.
Reportaje de Theo Collet, Adrien Quilico, Antoine Morel y Constantin Simon para France 24.
