
El ministro español de Transportes, Óscar Puente, afirmó este 28 de octubre que el accidente ferroviario mortal se produjo después de que un tren de alta velocidad de Renfe recibiera autorización para reanudar la marcha pese a que una señal roja indicaba que debía detenerse, debido a la presencia de otro convoy inmovilizado en las vías. Según el ministro, esa decisión contravino el protocolo de seguridad.
