Seguimos encontrando cuerpos lejanos en el sistema solar: este podría ser un nuevo planeta enano


Los científicos podrían estar a punto de confirmar el descubrimiento de otro integrante del sistema solar. Astrónomos del Observatorio Vera C. Rubin, ubicado en Chile, descubrieron un objeto que podría ser un planeta enano y que actualmente se encuentra más lejos del Sol que Plutón. Nombrado provisionalmente como 2026 ED138, podría medir entre 600 y 1,500 kilómetros de diámetro.

El objeto se encuentra a unas 46 unidades astronómicas del Sol. A modo de comparación, el planeta enano Plutón orbita a una distancia media de 40 unidades astronómicas. Por su ubicación, ED138 pertenece a la población de objetos transneptunianos. De acuerdo con sus descubridores, podría ser uno de los objetos de este tipo más brillantes conocidos y encontrarse también entre los de mayor tamaño.

¿Planeta enano?

La diferencia entre un planeta y un planeta enano está en su entorno. Si bien ambos orbitan alrededor del Sol y tienen suficiente gravedad para adquirir una forma casi esférica, un planeta ha despejado su órbita de otros cuerpos de tamaño comparable. Los planetas enanos, en cambio, conviven con otros objetos en la región del sistema solar que recorren. Esta es la principal razón por la que Plutón dejó de ser considerado un planeta en 2006 y pasó a clasificarse como planeta enano.

Matthew Holman, investigador del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian y miembro del equipo de operaciones del observatorio, identificó el objeto el 13 de octubre al analizar datos recopilados por Rubin durante 2026. Una búsqueda más exhaustiva permitió localizar otras observaciones y recuperar registros de archivo que se remontan hasta 2016. Gracias a este conjunto de imágenes, el equipo pudo reconstruir más de una década de la trayectoria del objeto.

Los astrónomos explican que ED138 había conseguido “esconderse” de nosotros porque se encuentra en una región del cielo cercana al plano de la Vía Láctea, donde millones de estrellas dificultan distinguir objetos tenues. La capacidad del Observatorio Vera C. Rubin para registrar el movimiento de los cuerpos celestes y analizar enormes cantidades de datos permitió reconocerlo entre ese campo de luz.


Ilustración sobre 2002 XV93 y su atmósfera tenue.

Los objetos transneptunianos abundan, pero este es uno de los primeros en mostrar una tenue atmósfera siendo tan pequeño.


La fila de espera para confirmar planetas enanos

Todavía falta confirmar que ED138 sea un planeta enano. Por ahora, los astrónomos saben que se trata de un objeto transneptuniano, pero necesitan determinar con mayor precisión su tamaño para establecer si su propia gravedad es suficiente para darle una forma prácticamente esférica. Si no cumple ese requisito, seguirá siendo un cuerpo del sistema solar exterior. Las nuevas observaciones también ayudarán a conocer mejor sus propiedades físicas y a comprender qué tipo de objeto es. Si cumple los requisitos, ED138 se sumaría al grupo de cinco planetas enanos reconocidos por la Unión Astronómica Internacional: Ceres, Plutón, Haumea, Makemake y Eris.

Sin embargo, ED138 no es el único mundo que espera una posible clasificación como planeta enano. Los astrónomos han identificado decenas de objetos del sistema solar exterior que, por su tamaño y otras características, podrían cumplir los requisitos. Entre los candidatos más conocidos se encuentran Gonggong, Quaoar, Sedna y Orcus. La lista podría ser todavía mayor, admiten los expertos.

Confirmarlos como planetas enanos no es sencillo. La enorme distancia a la que están dificulta medir directamente su tamaño, masa y, sobre todo, determinar si su propia gravedad les ha dado una forma prácticamente esférica. Para obtener imágenes en alta resolución de Plutón, por ejemplo, hubo que enviar la sonda New Horizons hasta sus inmediaciones, un viaje que tomó cerca de nueve años y medio desde su lanzamiento en 2006 hasta su sobrevuelo en 2015. Tres años después, alcanzó el objeto Arrokoth, un pequeño planetesimal aún más lejano.

El sistema solar suele representarse como una estrella rodeada por ocho planetas, pero en realidad es una estructura mucho más extensa y poblada. Además de planetas y lunas, contiene planetas enanos, asteroides, cometas y una enorme cantidad de pequeños cuerpos que se extienden mucho más allá de Neptuno. El cinturón de Kuiper llega aproximadamente hasta las 50 unidades astronómicas, mientras que el disco disperso alcanza cerca de 1,000. Mucho más lejos estaría la nube de Oort, una región que nunca hemos observado directamente y que podría extenderse hasta unas 100,000 unidades astronómicas del Sol.

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