
Antes de abordar el nuevo Air Force One, valorado en 400 millones de dólares y obsequiado por Qatar, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió las ganancias obtenidas a través de sus negocios vinculados a las criptomonedas. Su declaración financiera anual reveló ingresos por 1.400 millones de dólares relacionados con estos activos digitales, en un contexto marcado por las políticas favorables a las criptomonedas impulsadas por su administración. Aunque la Casa Blanca niega cualquier conflicto de intereses, expertos en ética, opositores y analistas advierten sobre los riesgos de que el mandatario obtenga ingresos millonarios de negocios que podrían verse beneficiados por decisiones de su propio Gobierno.
