
Irán atacó la capital israelí con misiles equipados con munición de racimo, en lo que describió como «represalia» por el asesinato de Alí Larijani, el jefe del Consejo Superior de Seguridad, asesinado en un ataque de Israel un día antes. Las autoridades de Tel Aviv reportaron que dos adultos mayores murieron y varias resultaron heridas.













