
Cuba inició la semana en penumbra: cerca de 10 millones de habitantes quedaron sin electricidad tras el colapso de la red nacional. Se trata del sexto apagón masivo en el último año y medio, agravado por el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, que ha paralizado un sistema de generación descrito como obsoleto. Comercios y hogares quedaron a oscuras mientras las autoridades investigan las causas técnicas de la falla. Desde Washington, el presidente Donald Trump volvió a referirse a la isla, afirmando que “podría hacer lo que quisiera con ella”.













