SANTO DOMINGO. – Las enfermedades crónicas no transmisibles —entre estas la diabetes mellitus tipo 2 (DMT2), la insuficiencia cardíaca y la enfermedad renal crónica— afectan a decenas de millones de personas en el mundo y ejercen una presión creciente sobre los sistemas de salud.
La República Dominicana no está exenta a esta situación y según la Federación Internacional de Diabetes, en el año 2024 se estimó que 1,2 millones de dominicanos vivían con diabetes mellitus.
INSUFICIENCIA CARDIACA y ENFERMEDAD RENAL
Según el doctor Alejandro Salvatierra, Gerente médico de Metabolismo, Diabetes y Obesidad de Adium Centroamérica y Caribe, la diabetes, la insuficiencia cardiaca y la enfermedad renal crónica frecuentemente coexisten, y cada uno de ellos empeora el pronóstico del otro.
Precisó que quienes padecen alguna de las tres deben seguir las recomendaciones médicas para mantener controlados los factores que pudieran incidir en las otras dos dolencias.
ENFOQUE MÉDICO BASADO EN EVIDENCIA CIENTÍFICA
República Dominicana dispone de terapias de triple impacto que mejoran de forma integral la calidad de vida en personas con las tres enfermedades.
La dapagliflozina y la empagliflozina promueven la eliminación de glucosa por la orina en pacientes con diabetes, alivia la sobrecarga del corazón y frena el avance del daño renal en pacientes con y sin DMT2, explicó.
Adicionalmente, detalló, la combinación de empagliflozina y metformina aumenta la sensibilidad a la insulina, reduce la producción hepática de azúcar y potencia la captación de glucosa en los tejidos periféricos en pacientes con DMT2.
Estas opciones ofrecen un abordaje multidimensional que regula el azúcar en sangre, protege el sistema cardiovascular y preserva la función renal, concluyó el doctor Salvatierra.
agl/of-am
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