
El cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en Estados Unidos ha provocado un caos sin precedentes en los aeropuertos, con largas filas en los controles de seguridad, retrasos masivos en los vuelos y falta de personal de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), cuyos agentes llevan semanas trabajando sin recibir salario. Desde Washington nuestra corresponsal Natalia Cabrera nos da más detalles.













