
Tinder hizo que Lauren Grauer se sintiera como una delincuente.
El mes pasado, mientras miraba videos en YouTube, esta mujer neoyorquina, comercializadora de talentos, vio un anuncio de «Double Date» (Cita doble), una nueva función que lanzó la aplicación de citas que permite a los usuarios emparejar sus perfiles con los de sus amigos para ver otros perfiles coincidentes.
Grauer se quedó atónita con la noticia. Cuatro años atrás, había pensado en hacer prácticamente lo mismo creando un perfil para una cita doble con una amiga. Y esa idea provocó que la expulsaran de la aplicación.
«La razón por la que me expulsaron de Tinder es lo que anuncian ahora», cuenta Grauer en un video de TikTok. «No quiero volver. No hace falta que me desbanees: está bien. Pero me has hecho sentir como una criminal». (Las directrices comunitarias de la compañía prohíben compartir cuentas).
El amor como un juego
Double Date es una de las más de doce funciones que Tinder ha anunciado como parte de su renovación de marca bajo la dirección de su nuevo director ejecutivo, Spencer Rascoff, quien quiere crear una nueva identidad para la aplicación de citas más popular del mundo, centrada en conexiones sociales y sin presiones.
A diferencia de otras aplicaciones de citas que compiten por captar usuarios, Tinder ha tenido dificultades únicas para innovar en un campo donde antes se la consideraba la norma. Si bien Grindr se lanzó en 2009 como la primera aplicación de citas por geolocalización, diseñada específicamente para el público gay, fue Tinder, que llegó en 2012, la que revolucionó por completo las citas en línea. Deslizar el dedo en busca del amor se convirtió en un gran éxito entre los solteros enamorados, y aplicaciones como Bumble, Feeld y Raya inundaron el mercado en los años siguientes.
En 2016, Tinder contaba con aproximadamente 50 millones de usuarios y era la aplicación de citas más grande de Estados Unidos, con una cuota de mercado del 25%. Sin embargo, con el paso del tiempo, quienes buscaban pareja empezaron a tratar el cortejo digital como un juego: deslizando el dedo hasta llegar al nivel final. Vanity Fair lo denominó en una ocasión “el amanecer del apocalipsis de las citas”. En el último trimestre de 2025, el número de usuarios de pago de Tinder cayó un 8% , hasta los 8.8 millones.
Este mes, durante un evento para la prensa en el Teatro El Rey de Los Ángeles, Rascoff presentó oficialmente el nuevo Tinder al público. Si bien antes los «me gusta» eran una medida de éxito, los criterios de la compañía han cambiado en lo que respecta a la satisfacción del usuario. «El objetivo ya no es conseguir coincidencias», señaló Rascoff sobre el cambio de prioridades. “La gente anhela conectar. Los seres humanos necesitamos a otros seres humanos”.
Al igual que otras aplicaciones de citas, Tinder apuesta por la IA no solo para innovar, sino también para recuperar la confianza de sus usuarios. Pero, ¿podrá la aplicación revitalizar el panorama de las citas que muchos dicen que arruinó?
Nuevo diseño del perfil y astrología
Además de un rediseño del perfil, dos de sus nuevos productos estrella incluyen el modo astrológico, que empareja a las personas según su compatibilidad zodiacal, y química , una herramienta con inteligencia artificial que analiza las fotos del usuario para conocer mejor sus intereses y personalidad. La empresa, que sufrió una supuesta filtración de datos en enero, asegura que no almacena los datos analizados de las fotos.
Tinder también está implementando mejoras de IA en su función «¿Estás seguro?», que alerta a los usuarios sobre lenguaje potencialmente ofensivo antes de enviar el mensaje, y en «¿Te molesta esto?», que detecta mensajes potencialmente obscenos y difumina automáticamente el texto para que el destinatario no pueda verlo sin tocar la pantalla. (El desenfoque automático solo funciona con mensajes de texto; Tinder, al igual que todas las aplicaciones de Match, no permite el intercambio de imágenes privadas).













