
Fuerzas británicas interceptaron el domingo en el canal de la Mancha un petrolero sancionado por Reino Unido y acusado de pertenecer a la flota fantasma rusa, informó el ministerio de Defensa.
La operación, de seis horas de duración y realizada durante la madrugada del domingo, contó con apoyo aéreo, incluidos helicópteros Chinook, y buques de la Armada, entre ellos la fragata HMS Sutherland.
“En la primera operación de este tipo liderada por Reino Unido, el buque Smyrtos fue abordado por comandos de los Royal Marines y agentes especialmente entrenados de la Agencia Nacional contra el Crimen, pese a los mayores esfuerzos de Rusia por evadir las sanciones y seguir financiando su bárbara guerra contra Ucrania”, señaló el ministerio en un comunicado.
El buque será trasladado ahora a una zona de fondeo frente a la costa sur de Inglaterra y permanecerá bajo vigilancia, añadió.
Reino Unido ha sancionado a cientos de buques sospechosos de formar parte de la flota fantasma utilizada por Rusia para eludir los embargos occidentales desde la invasión de Ucrania en 2022.
Los barcos —por lo general petroleros antiguos y con estructuras de propiedad poco claras— tienen prohibido acceder a puertos y servicios británicos.
“Rusia depende de su flota fantasma para financiar su conflicto en Ucrania y nuestra interdicción supone un golpe a la guerra ilegal de Putin”, declaró el ministro de Defensa, Dan Jarvis.
El ministro afirmó que la operación se llevó a cabo en “estrecha coordinación con los franceses”.
Agregó que perturbar las operaciones de la flota fantasma contribuye directamente a reducir los recursos que sostienen la agresión rusa en Ucrania y limita su capacidad para amenazar la seguridad en Europa y más allá.
El primer ministro Keir Starmer dijo que la operación asestó «otro golpe a Rusia» y recordó a quienes alimentan la guerra de Putin en Ucrania que “no pueden esconderse”.
Ucrania celebró la interceptación del buque, al considerarla un golpe a la «maquinaria de guerra» del Kremlin.
«La flota fantasma de Rusia es una herramienta de guerra. Cada buque de este tipo que se detiene significa menos dinero para la maquinaria bélica rusa…Cortar estos ingresos ayuda a reducir la capacidad de Rusia para financiar ataques con misiles y drones contra ciudades ucranianas”, escribió el ministro de Exteriores ucraniano, Andriy Sybiga, en redes sociales.
«Guerra híbrida»
En marzo, el Gobierno anunció que las fuerzas británicas podrían abordar e incautar buques de la flota fantasma que pasaran por sus aguas.
El anuncio se produjo después de que Washington relajara las restricciones sobre el petróleo ruso para suavizar los precios, que se habían disparado por la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
Francia, Bélgica, Finlandia y otros países europeos también han incautado recientemente buques sospechosos de evadir sanciones y de pertenecer a la llamada flota fantasma.
Londres ha señalado que estos barcos son sospechosos de haber dañado cables submarinos en el mar Báltico en varias ocasiones.
El Gobierno británico ha dicho que propondrá nueva legislación para impedir que “Rusia y otros Estados hostiles” saboteen cables submarinos de internet esenciales.
Desde 2023 se han registrado varios incidentes marítimos en el mar Báltico, donde cables submarinos y líneas eléctricas han resultado dañados.
Expertos militares y líderes europeos afirman que Rusia ha intensificado su “guerra híbrida” en esta región estratégica, ahora rodeada por miembros de la OTAN con excepción de Rusia.
El exministro de Defensa John Healey, que dimitió esta semana acusando a Starmer de no proporcionar financiación suficiente para defender Reino Unido, dijo en abril que las Fuerzas Armadas habían rastreado y disuadido a tres submarinos rusos durante una presunta “operación encubierta” de un mes en aguas británicas del Atlántico Norte, cerca de cables submarinos y oleoductos vitales.
Reino Unido está conectado con el resto del mundo mediante unos 64 grandes cables submarinos de telecomunicaciones.
