
Más de 50.000 migrantes marroquíes cruzaron a Ceuta en pocos días, pero ahora una gran mayoría regresó a Marruecos. La crisis dejó numerosas muertes y saturó los centros de acogida. Pedro Sánchez responsabilizó a las mafias de tráfico de personas y reprochó la ola masiva, mientras aumenta la presión internacional.
