Ibrahim añade que las madres que padecen depresión posparto suelen mostrar dificultades para crear un vínculo con el bebé, un aumento de la ansiedad y, en algunos casos, ira, culpa y agotamiento posparto. En los casos más graves, las madres pueden tener dificultades para comer, bañarse o realizar otras tareas básicas de cuidado personal.
Por otra parte, la psicosis posparto es mucho más infrecuente y afecta aproximadamente a una o dos madres de cada 1,000 partos. Los síntomas suelen aparecer de forma repentina en las dos primeras semanas tras el parto, aunque pueden manifestarse varias semanas más tarde. «El riesgo recae en las mujeres con antecedentes de psicosis, antecedentes familiares de trastorno bipolar y, de nuevo, en las madres primerizas», argumenta.
Cuáles son los signos de psicosis posparto
Los síntomas de la psicosis posparto pueden incluir pensamiento desorganizado, delirios, alucinaciones, paranoia, confusión y cambios significativos en el comportamiento, explica Ibrahim: «En algunos casos, dicen cosas extrañas o que ven y oyen cosas. Una paciente con psicosis no está en contacto con la realidad».
El estado de ánimo puede oscilar rápidamente entre la euforia y la depresión grave, acompañado de confusión. El insomnio puede ser un signo de alerta temprana. En algunos casos, las alucinaciones pueden incluir voces que ordenan a la madre que se haga daño a sí misma o a su bebé.
Las revisiones clínicas señalan que no existe ninguna herramienta de cribado específica diseñada para detectarla. Los cuestionarios que suelen rellenar las madres primerizas, como la escala de Edimburgo, solo buscan signos de depresión.
Por qué la psicosis posparto es una urgencia psiquiátrica
«Los casos de psicosis posparto siempre se tratan como casos de hospitalización y nunca como casos ambulatorios», refiere Ibrahim. Las directrices clínicas describen el tratamiento hospitalario como habitual, aunque el entorno adecuado depende de una evaluación urgente por parte de un especialista.
La psicosis posparto no tratada se ha asociado a un riesgo estimado del 4% de infanticidio y también puede poner a la madre en riesgo de suicidio, lo que la convierte en una emergencia psiquiátrica grave. «Las familias deben acudir directamente a un servicio de urgencias, donde los médicos puedan actuar en función de los síntomas y abordar la situación de inmediato», aconseja.
La hospitalización puede perturbar el vínculo temprano, sobre todo cuando no se dispone de atención especializada para la madre y el bebé. Por tanto, Ibrahim afirma que la recuperación puede incluir un trabajo que «reconstruya la relación entre la madre y el bebé y el sentido de maternidad, utilizando EMDR (desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares) y psicoterapia psicodinámica en la fase de recuperación».
Ibrahim subraya que el autocuidado va más allá de solo bañarse. Significa preguntarse qué necesita una madre para sentirse ella misma.
Cómo se trata la psicosis posparto
El Dr. Girish Banwari, psiquiatra especialista con sede en los Emiratos Árabes Unidos, afirma que la psicoterapia puede utilizarse para tratar la depresión posparto de leve a moderada, mientras que la psicosis posparto suele requerir medicación y atención especializada urgente. Hablar con una paciente y enviarla a casa no puede ser la respuesta ante un caso de psicosis. La medicación es lo primero, y la psicoterapia la acompaña.
«Cuando el riesgo de suicidio u homicidio es elevado, o hay alucinaciones, se puede considerar la terapia electroconvulsiva (TEC)», alerta Banwari, y añade que la medicación puede tardar semanas en surtir efecto, pero la TEC actúa más rápido.


