Tilcayo: el felino que la ciencia acaba de identificar en Bolivia


Un equipo internacional de biólogos ha identificado en los bosques nublados de Los Yungas, en Bolivia, una nueva especie de felino silvestre: el Leopardus tilcayo, conocido localmente como tilcayo. El animal llevaba años bajo cuidado en un refugio de vida silvestre, pero los análisis genéticos confirmaron que pertenecía a un linaje diferente. La investigación también permitió identificar una nueva subespecie en Perú, mientras los científicos tratan de determinar la distribución y el estado de conservación de estos pequeños felinos sudamericanos.

Por primera vez en más de un siglo, la ciencia ha descrito una nueva especie de felino vivo: el tilcayo (Leopardus tilcayo), identificado en Bolivia. Desde 1923 no se había descrito formalmente una nueva especie de felino vivo, aunque sí se habían producido hallazgos de especies fósiles y revisiones de especies ya conocidas. Pero esta vez, los investigadores bolivianos Paola Nogales-Ascarrunz y Enzo Aliaga, con el respaldo de equipos de otros países, identificaron esta nueva especie.

“No hay ningún ejemplar de tilcayo en museos. Pero la ciencia aceptó que utilizamos un animal vivo para ser el representante técnico de la especie nueva y esto es muy raro”, le explicó a France 24 en Español Eduardo Eizirik, uno de los autores del estudio publicado en ‘Current Biology‘ e investigador del Centro de Genómica y Biología Molecular de la Pontificia Universidad Católica de Río Grande del Sur (PUCRS), un laboratorio icónico sobre biociencia en América Latina.

Lo paradójico es que el felino llevaba 10 años en el refugio de vida silvestre Senda Verde y antes de eso, convivió con una familia local. Incluso, le tenía un nombre: Tigrino. “El animal lo encontraron en un sendero cuando era un cachorrito. Pensaron que era un gato doméstico y lo tuvieron en casa por un tiempo. Pero cuando creció, empezó a tener comportamientos más agresivos de cazador y atacaba gallinas. Ahí lo entregaron al refugio”, contó Eizirik. 

Un ejemplar de Leopardus tilcayo, una especie recién identificada gracias a una investigación dirigida por la exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz, camina por el refugio de animales Senda Verde en la región de los Yungas (Bolivia), el 1 de septiembre de 2026.
Un ejemplar de Leopardus tilcayo, una especie recién identificada gracias a una investigación dirigida por la exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz, camina por el refugio de animales Senda Verde en la región de los Yungas (Bolivia), el 1 de septiembre de 2026. © Fernando Faciole/National Geographic vía REUTERS

Los biólogos Paola Nogales-Ascarrunz y Enzo Aliaga lo estudiaban. En paralelo, Eizirik y el doctorando Jonas Lescroart investigaban los genomas de felinos en distintos países como Guyana, Brasil, Colombia y Perú. Los investigadores ya se conocían de tiempo atrás y comenzaron a trabajar en conjunto. El resultado de su trabajo fue describir una nueva especie. 

¿Por qué la ciencia tardó más de 100 años en descubrir una nueva especie felina?

En su estudio, los científicos identificaron que el tilcayo tiene manchas un poco más largas y más irregulares que las de otros tigrillos de América del Sur. También resaltan los círculos que tiene dibujados en la cola. Y uno de sus rasgos que más resalta es su poco peso: puede ser de uno a dos kilos, mientras que otros tigrillos pueden pesar hasta cuatro kilos. 

Sin embargo, la identificación de una especie en el caso de los tigrillos no se puede basar solo en la morfología porque a simple vista pueden verse casi idénticos, pero pueden tener diferencias genéticas enormes. A esto, la ciencia denomina especies crípticas y el tilcayo es una de ellas. 

La dificultad para identificar una especie aumenta por tratarse de felinos pues no han encontrado muchas, a diferencia de otros grupos biológicos. “En el último siglo sí se descubrieron especies felinas pero fósiles, especies extintas. También hubo casos como lo hicimos también nosotros de revalidación de especies que sí tenían un nombre científico, pero que no se sabía que eran distintas ni estaban siendo reconocidas. Sin embargo, lo novedoso ahora es que creamos un nuevo nombre científico: Leopardus tilcayo”, explicó el biólogo brasileño.

Aquí se ve a Tigrino, un felino silvestre de la especie recién identificada como tilcayo, caminando entre los árboles en el Santuario de Vida Silvestre Senda Verde en Coroico, Bolivia, el 19 de septiembre de 2026.
Aquí se ve a Tigrino, un felino silvestre de la especie recién identificada como tilcayo, caminando entre los árboles en el Santuario de Vida Silvestre Senda Verde en Coroico, Bolivia, el 19 de septiembre de 2026. REUTERS – Claudia Morales

Y el tilcayo que está en el refugio Senda Verde no es el único. También en los bosques de Los Yungas se identificó por lo menos una hembra de tilcayo que los investigadores estudiaron y luego dejaron en libertad. 

Además de estos dos individuos, los científicos aún no conocen el tamaño de la población silvestre. “Seguro que hay mucho más individuos en la naturaleza, quizá cientos o miles de tilcayos que solamente no fueron vistos o muestreados. Los Yungas es una región que no es tan pequeña, entonces quizá hay espacio para muchos. Y las personas locales saben que en la región existe un gato pequeño, manchado, a los que llaman tilcayo”, indicó el investigador. 

El estudio está en una fase inicial pues aún no han profundizado en todos los datos que puede arrojar el genoma completo. Eizirik explica que, por ejemplo, todavía no han realizado análisis funcionales para conocer los genes específicos que tiene el tilcayo y que han cambiado respecto a otras especies. 

Los análisis sitúan en unos 1,4 millones de años la separación evolutiva del tilcayo respecto a su ancestro común más reciente con otros felinos del grupo. Ese resultado, combinado con las diferencias genéticas y morfológicas, respaldó su reconocimiento como una especie distinta.

Antisuyo: ¿descubrirán un nuevo felino en Perú?

Como parte de la investigación, los científicos también identificaron una nueva subespecie bautizada como antisuyo (Leopardus tigrinus antisuyo), en honor a una de las regiones del Imperio inca.

En el caso del antisuyo, la separación evolutiva estimada es de unos 500.000 años. Los investigadores lo han clasificado por ahora como una subespecie, aunque señalan que nuevos estudios podrían reabrir el debate sobre su reconocimiento como especie independiente.

“Mostramos que el antisuyo es un grupo separado de los felinos de Guyanas, que es el pariente más cercano. La discusión entonces es si 500.000 años es suficiente para el nivel de especie o no. Y hay personas que piensan que sí y que también se puede estudiar más de su ecología, morfología, otros aspectos más del genoma. Me parece que es muy posible que el antisuyo subirá a especie”, indica Eizirik. 

De lograrlo, estos científicos latinoamericanos lograrían ampliar las especies de gatos salvajes de las 41 actuales que se conocen a por lo menos 44, incluyendo el tilcayo boliviano, el antisuyo peruano y otra posible especie de los 26 especímenes del género Leopardus que están estudiando. En otras palabras, América Latina podría ser el hogar de nuevas especies por descubrir. 

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