
Una de las particularidades del sistema electoral israelí es que, salvo excepciones muy limitadas, los ciudadanos deben estar físicamente en el país para emitir su voto. Por eso, en el aeropuerto Ben Gurión no es raro ver activistas repartiendo información de candidatos a los israelíes que llegan del exterior para participar en las elecciones..Con alrededor de un millón de israelíes viviendo fuera del país, la iniciativa ‘Fly & Vote’ ha ayudado a miles de ellos a organizar su regreso para votar, ofreciendo apoyo logístico e información sobre vuelos. En unas elecciones que se anticipan muy reñidas, cada voto podría resultar decisivo.
