
En X, Tristan Tate presume que construye un superyate de 50 millones de dólares que nunca fue suyo ni de Andrew. Sus abogados dicen que solo lo promocionaban, igual que sus autos de lujo. Los hermanos, con doble ciudadanía estadounidense y británica, se oponen a su extradición al Reino Unido, donde se les acusa de violación, agresión y tráfico sexual. En Rumania enfrentan cargos por supuestamente incitar a mujeres a la prostitución. Su abogado pide libertad bajo fianza.
