En cuanto a la carcasa de aluminio, en lugar de fresar el marco del dispositivo a partir de un bloque de aluminio, lo que requiere un gran consumo de agua, Amazon estampa una lámina plana que se introduce en una forja que la presiona para crear la placa trasera y los laterales. Al parecer, el proceso dura unos segundos, frente a las horas que puede llevar mecanizar un solo marco de aluminio para un dispositivo (como un iPhone o una MacBook), lo que ahorra material y energía. Esto contribuye a reducir la huella de carbono del Kindle, que ahora equivale a 11 libros de tapa dura.
Las mejoras reducen la densidad del Kindle
La densidad media del cuerpo humano ronda el 1 gramo por centímetro cúbico; la de un iPhone, unos 2.2 gramos por centímetro cúbico. Los nuevos Kindle rondan los 1.2 gramos. Reducir esa cifra puede ayudar a que el hardware «desaparezca» durante un uso prolongado.
«No quiero que la gente solo piense en el Kindle. Sería ideal si imaginaran el mundo que el autor creó dentro de este dispositivo», menciona Green. Para Green, que ha diseñado casi todo el hardware de Amazon durante sus 19 años en la empresa, perseguir ese objetivo de 1.2 gramos por centímetro cúbico consiste en hacer que el dispositivo pase desapercibido para que el Kindle pueda imitar la tranquilidad analógica de la impresión física.
«Cada vez hay más gente que lee en papel y más gente que lee en Kindle. ¿Es una reacción contra la IA? Probablemente. La gente busca cosas más auténticas; estamos en una crisis de autenticidad», reflexiona Green. Las encuestas han revelado que, en general, la lectura por placer ha disminuido en todo Estados Unidos, pero quienes leen están comprando más que nunca.
¿Esperamos algo más para los 20 años de Kindle?
Keith afirma que la empresa podría lanzar una importante actualización de la interfaz de usuario del Kindle, aunque no dio más detalles. Cabe esperar ediciones especiales de aniversario de algunos modelos de Kindle. Cuando le pregunté si podíamos esperar el regreso del Kindle Oasis, un lector electrónico asimétrico con botones físicos para pasar página, Green se rió entre dientes.
«El primer Oasis fue uno de mis proyectos más apasionantes. Me encantaba, pero muy pocos defendían el producto; toda la gente quería tablets«, indica.
Artículo originalmente publicado en WIRED.com. Adaptado por Alondra Flores.


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