Carrie White, la adolescente que vive violencia familiar y acoso escolar hasta descubrir que puede mover objetos con la mente, regresó a las pantallas el 7 de octubre. La nueva adaptación de Prime Video, creada por Mike Flanagan (La maldición de Hill House y Misa de medianoche), ha recibido críticas mayoritariamente positivas, a pesar de las dudas que despertaba otra versión de una de las historias más conocidas de Stephen King.
Publicada en 1974 y llevada al cine por Brian De Palma dos años después, Carrie regresa ahora en una serie de ocho episodios, con King como productor ejecutivo. La historia sigue a una adolescente (interpretada por Summer H. Howell) que, criada bajo las estrictas creencias religiosas de su madre, comienza a desarrollar telequinesis, la supuesta capacidad de mover objetos con la mente. Pero Flanagan va más allá, pues recupera una idea que apenas se menciona en la novela: la posibilidad de que esa habilidad tenga un origen genético.
La serie incorpora relatos sobre mujeres que afirmaron tener capacidades similares y llegaron a ser investigadas por científicos. Algunas realmente existieron y sus casos despertaron controversias durante décadas. La nueva adaptación también lleva el acoso escolar al panorama tecnológico actual, donde las humillaciones pueden difundirse entre desconocidos a través de una pantalla.
Más de 50 años después de la publicación de la novela, ¿qué historias reales se esconden detrás de la ficción? ¿Qué ha encontrado la ciencia sobre la telequinesis? ¿Y cómo se han transformado los miedos alrededor de Carrie desde la película de 1976 hasta la era digital? Para explorar estas preguntas, WIRED en Español entrevistó a especialistas en psicología, historia de la ciencia y cine de terror.
La telequinesis bajo la lupa de la ciencia
Etzel Cardeña, psicólogo mexicano y profesor de la Universidad de Lund, en Suecia, estudia los estados alterados de conciencia, la hipnosis y las experiencias anómalas. También ha analizado investigaciones sobre la psicoquinesis, la capacidad de influir sobre sistemas físicos mediante la intención o las emociones “sin que haya un intermediario obvio”. Este fenómeno forma parte de los temas que aborda la parapsicología, junto con otros como la telepatía.
La parapsicología investiga fenómenos considerados paranormales por distintos métodos, incluidos experimentos de laboratorio. La Asociación Estadounidense de Psicología señala que sus hallazgos generan escepticismo, entre otras razones, porque los resultados favorables han sido difíciles de reproducir; es decir, otros investigadores no han conseguido obtener resultados similares al repetir los experimentos.
Cardeña distingue dos tipos de psicocinesis. La macropsicocinesis se refiere a supuestos movimientos que podrían observarse directamente, como levantar una mesa, mientras que la micropsicocinesis busca detectar cambios tan pequeños que requieren instrumentos y análisis estadísticos para identificarse.

