
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes 28 de agosto un acuerdo petrolero con Venezuela que, según afirmó, dará a Washington el control mayoritario sobre más de 65.000 millones de barriles de reservas conocidas de crudo venezolano.
Trump calificó el pacto como el “mayor acuerdo petrolero de la historia mundial” y aseguró que permitirá más que duplicar las reservas de petróleo de Estados Unidos.
“Bajo mi dirección, el secretario de Estado Marco Rubio y el secretario de Guerra Pete Hegseth, trabajando estrechamente con la muy respetada presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, y mediante una asociación con empresas privadas, han asegurado el control mayoritario de Estados Unidos sobre más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo en Venezuela, sin costo para el contribuyente estadounidense”, escribió Trump en Truth Social.
El anuncio llega después de que Estados Unidos capturara y apartara del poder al expresidente Nicolás Maduro en enero pasado.
Desde entonces, Washington ha buscado asegurar un flujo estable de crudo venezolano hacia las refinerías estadounidenses y promover inversiones de empresas de Estados Unidos en la industria energética del país miembro de la OPEP.
Venezuela produce actualmente alrededor de 1,25 millones de barriles de crudo por día, según Reuters.
Según fuentes citadas por la agencia de noticias, las negociaciones contemplaban asegurar un grupo de campos petroleros venezolanos que serían desarrollados por empresas estadounidenses, con el suministro resultante garantizado para Estados Unidos.
Una lista de 17 campos que formaban parte de las negociaciones incluía áreas todavía por desarrollar en la Faja Petrolífera del Orinoco y campos maduros en el lago de Maracaibo.
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, aunque años de falta de inversión, deterioro de la infraestructura y sanciones estadounidenses han limitado considerablemente su capacidad de producción.
El acuerdo también se conoce en momentos en que la Administración Trump enfrenta una fuerte presión por el aumento del precio de la gasolina de cara a las elecciones legislativas de medio término de noviembre.
Un mayor suministro de petróleo a menor precio y una expansión de la producción podrían contribuir a aliviar esos valores.
Washington también busca alternativas para reponer la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos, entre ellas la posibilidad de realizar intercambios de crudo con productores estadounidenses.
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Con Reuters
