«El ocaso del canciller ha comenzado»: la presión crece sobre Merz tras su debacle electoral en Alemania


El movimiento que aglutina a la ultraderecha en Alemania, la AfD, reivindicó este lunes su papel como el «partido del pueblo» tras la debacle de la oficialista Unión Demócrata Cristiana (CDU) en las elecciones regionales del 20 de septiembre, según la líder de la formación, Alice Weidel.

La CDU, del canciller Friedrich Merz, sufrió el domingo dos derrotas más en los comicios de Berlín —donde se impuso el Partido de la Izquierda— y en el estado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental —donde ganó la AfD—, dos semanas después de perder las votaciones en el estado de Sajonia-Anhalt.

El golpe fue peor en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, donde la CDU quedó justo por debajo del umbral del 5% de votos necesarios para entrar en el parlamento regional, algo que no había ocurrido nunca en los 77 años desde la creación de la República Federal. El oficialismo perdió más de la mitad de su apoyo en comparación con las últimas elecciones.

Entretanto, en Berlín, la CDU cayó al segundo puesto por detrás del Partido de la Izquierda (Die Linke, en alemán), que está en la mejor posición para liderar el próximo gobierno de la capital. Pese a ello, el partido de Merz podría conservar la alcaldía, en función de cómo se tejan las alianzas. Los Verdes se presentan como la fuerza con la capacidad para inclinar la balanza.

Las victorias de la extrema derecha y de la extrema izquierda ponen de manifiesto la erosión del centro político en la mayor economía de Europa, así como el debilitamiento del poder de Merz.

No obstante, el vicepresidente de la CDU, Karl-Josef Laumann, resaltó este lunes que «la cúpula del partido respalda al canciller» y sostuvo que «en la situación actual, hay un gobierno que permanece en el cargo».

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Los socialdemócratas respaldan a Merz, pero exigen reformas

El Partido Socialdemócrata (SPD) manifestó este lunes su lealtad a la coalición de gobierno actual en Berlín, pero presionó a Merz para que ejecute reformas. «Nuestra máxima premisa es que seguimos apoyando esta coalición, pero tal y como han ido las cosas en los últimos meses, no podemos seguir así; necesitamos cambios», señaló el copresidente del SPD y ministro de Finanzas, Lars Klingbeil, durante una rueda de prensa en la capital para analizar los resultados de los comicios.

En la misma línea, la copresidenta del SPD y ministra de Trabajo, Bärbel Bas, remarcó que su formación quiere seguir formando parte de la coalición de gobierno, aunque advirtió que «la gente no está satisfecha con las reformas previstas», principalmente las que el Gobierno impulsa en materia de pensiones y sanidad.

Lars Klingbeil, líder del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) y ministro de Finanzas del canciller Merz, durante una conferencia de prensa en Berlín, el 21 de septiembre de 2026.
Lars Klingbeil, líder del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) y ministro de Finanzas del canciller Merz, durante una conferencia de prensa en Berlín, el 21 de septiembre de 2026. © Odd Andersen / AFP

Merz celebró el espaldarazo, que pareció matizar las especulaciones sobre un posible relevo en el liderazgo del Ejecutivo. «Agradezco que esta mañana los socialdemócratas nos hayan comunicado su intención de seguir formando parte de la coalición en Berlín», señaló en una comparecencia del lunes.

El canciller afirmó que «nadie» en su partido ha pedido su renuncia durante las reuniones de la CDU en las últimas horas, pese a reconocer que el resultado electoral «es un duro golpe y tendrá consecuencias que nos acompañarán durante mucho tiempo».

Merz admitió que la CDU ya no tiene «respuestas satisfactorias para demasiadas cuestiones», pero advirtió que «las soluciones sencillas» de la AfD y el Partido de la Izquierda «no existen».

Por eso, ratificó que la alianza a su cargo sigue siendo, a su parecer, la mejor opción: «Juntos, estamos decididos a afrontar los desafíos históricos que enfrenta nuestro país. Esto no es otra cosa que el futuro democrático de nuestra nación».

Este año, no habrá más elecciones regionales. Sin embargo, en 2027 están programadas cinco, tres de ellas en abril. Los próximos comicios federales están previstos para el primer trimestre de 2029.

La ultraderecha se impone en el noreste y la extrema izquierda en Berlín

Tras consolidarse como la fuerza más votada en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, el líder regional de la AfD, Leif-Erik Holm, vaticinó que «el ocaso del canciller [Merz] ha comenzado».

No obstante, a pesar de reunir el 38 % de los votos, es poco probable que la AfD logre formar gobierno, ya que las demás fuerzas políticas principales descartan colaborar con la ultraderecha.

Holm parece consciente de esta situación. «Hemos logrado un gran resultado, somos la primera fuerza. Hemos acabado con la coalición roja-roja. Lamentablemente, todo apunta a que ahora vendrá una coalición roja-roja-verde», manifestó, en alusión a la posibilidad de una alianza entre el Partido Socialdemócrata (SPD), La Izquierda y Los Verdes.

Manuela Schwesig, la líder regional del SPD y actual presidenta de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, se mostró confiada en la materialización de esta coalición y anunció una reunión en la tarde del lunes dentro de su partido para coordinar los acercamientos con ambas formaciones.

Elif Eralp, del partido de extrema izquierda Die Linke (Partido de la Izquierda), ganó las elecciones en Berlín, tras vencer a la CDU de Friedrich Merz.
Elif Eralp, del partido de extrema izquierda Die Linke (Partido de la Izquierda), ganó las elecciones en Berlín, tras vencer a la CDU de Friedrich Merz. © Jens Schlueter / AFP

Entretanto, la copresidenta federal del Partido de la Izquierda en Berlín, Ines Schwerdtner, interpretó la victoria de su partido como una señal de que «la izquierda puede ganar». «Hay otra alternativa. Podemos frenar el giro a la derecha. Berlín está enviando un mensaje no solo a Alemania, sino también a escala internacional: tendremos una alcaldesa de izquierdas que hará política de forma diferente», subrayó.

Entre los proyectos planteados por la Izquierda sobresale un programa de expropiaciones en la capital, una opción que, según la líder de ese partido, «no es radical dada la tremenda crisis de alquileres que vive Berlín». «Se trata de un principio fundamental: ¿debe la vivienda volver a manos públicas?», señaló a la televisión pública alemana.

La candidata de la Izquierda en Berlín, Elif Eralp, basó su campaña en el vertiginoso aumento del coste de la vivienda, para lo que propuso nacionalizar las asociaciones de vivienda privadas, que representan una gran parte del parque de casas de la capital.

Pero Merz señaló este lunes que las expropiaciones «no son la solución» y anunció que su gobierno impulsará legislación para evitarlas. «En última instancia, provocan la pérdida de empleos, reducen la construcción de nuevas viviendas, disparan los alquileres y agravan el problema que Die Linke se propuso resolver», declaró el canciller.

La Izquierda obtuvo el 26% de los votos en Berlín, por delante de la CDU (19%), la AfD (16%) —que consiguió su mejor resultado histórico—, los Verdes (14%) y el centroizquierdista SPD (12%), que redondeó su peor desempeño histórico en la capital.

Esto se traduce en que si, al igual que en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, se materializa la alianza del espectro de la izquierda y los Verdes, la capital será gobernada por las fuerzas progresistas, lideradas por Die Linke. La CDU de Merz necesitaría, aparte del apoyo del SPD, el respaldo de los Verdes para revalidar su poder en Berlín.

Con Reuters, AP, EFE y medios locales

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