Por supuesto, una autonomía máxima de cuatro horas sigue siendo quizás insuficiente para un verdadero compañero doméstico, y la movilidad de un humanoide en entornos reales sigue siendo compleja. Sin embargo, Ubtech presenta al robot como un «compañero emocional», capaz de permanecer cerca de los usuarios, jugar videojuegos, ver series de televisión, escuchar e interactuar sin la «fricción típica de las relaciones humanas». Se trata de una poderosa promesa comercial que abre un mercado aún por definir, pero potencialmente enorme, introduciendo la robótica en el ámbito de la intimidad y la simulación de relaciones. En Weibo, varios usuarios bromearon diciendo que en 10 o 20 años, «ya no se necesitarán novios ni novias», mientras que algunos incluso calificaron a los robots de «inquietantes», planteando interrogantes sobre la privacidad y la gestión de los datos sensibles generados por las interacciones domésticas.
El plan nacional de Pekín
El lanzamiento del U1 coincide con la puesta en marcha por parte de China de una nueva iniciativa nacional para acelerar el desarrollo de robots humanoides e IA integrada. El objetivo declarado es comercializar más de 10,000 unidades para uso comercial antes de finales de 2026, en más de 100 aplicaciones de alto valor.
La iniciativa sigue a una ola de comercialización iniciada en los últimos meses, cuando numerosos fabricantes de robótica establecieron alianzas con empresas industriales. El robot Xiaomo, desarrollado por Spirit AI, ha iniciado las pruebas finales de las baterías en una planta de Contemporary Amperex Technology. Hace unas semanas, Zhiyuan Robotics transmitió en vivo a sus robots mientras realizaban tareas de montaje en una fábrica de tabletas gestionada por Longcheer Technology. X Square Robot ha anunciado que sus robots entrarán en los hogares particulares en unas pocas semanas, mientras que Robotera ha colaborado con China Post y SF Express para distribuir robots en más de 10 centros logísticos, donde algunos han alcanzado una eficiencia equivalente al 85% de la de los trabajadores humanos.
Pekín considera a los humanoides como un componente de las nuevas fuerzas productivas. La IA integrada en cuerpos físicos se trata como una nueva plataforma industrial, y se espera que estos modelos colaboren con los trabajadores humanos y generen valor operativo. La nueva directiva involucra a los gobiernos locales, las empresas estatales y sectores clave como la industria manufacturera, la logística, el comercio minorista y la sanidad. La lógica consiste en anticiparse a la aparición espontánea del mercado, creando casos de uso, demanda pública, incentivos e infraestructuras.
La carrera por las inversiones
Una de las herramientas más interesantes es el modelo de «Robot como Servicio» (RaaS), en lugar de obligar a una empresa a comprar robots costosos, este modelo permite su uso mediante arrendamientos operativos o pagos basados en el rendimiento. Este enfoque se considera crucial porque reduce las barreras de entrada. Una fábrica, un almacén o un centro de salud pueden probar robots sin inmovilizar grandes cantidades de capital. Para los fabricantes, significa generar flujos de ingresos recurrentes y recopilar datos de uso reales. Para los gobiernos, significa acelerar la adopción.
Mientras tanto, las empresas están acelerando su carrera para salir a bolsa. Unitree, quizás la compañía más reconocida internacionalmente en el sector, se prepara para ingresar al mercado financiero. La aprobación de una Oferta Pública Inicial (OPI) indica que el mercado de capitales chino considera la robótica humanoide un sector estratégico. Se espera que los fondos se utilicen para fortalecer la investigación y el desarrollo, nuevos productos y la capacidad de fabricación.

