«Escalada sin precedentes»: cómo colonos y soldados de Israel expanden la violencia sin freno en Cisjordania


El incidente del viernes 24 de julio en la aldea palestina de Tell podría haber pasado como tantos otros que se repiten casi a diario en Cisjordania ocupada. Esa mañana, un gran grupo de colonos israelíes, supuestamente en una «caminata» según el Ejército, se acercó a la comunidad palestina, amenazando y acosando a sus habitantes.

Tras las primeras agresiones de los colonos, de acuerdo con los residentes de Tell, un grupo salió a confrontarlos y, cuando uno de los palestinos logró sacarle el arma al vigilante que acompañaba a los colonos, se dio el choque que terminó con la muerte de cuatro palestinos y de dos israelíes, uno de ellos el reservista Yuval Ezra, que el propio Ejército no descarta que haya muerto por fuego israelí, según informó el medio público israelí ‘Kan‘.

La naturaleza del hecho no impidió que el Gobierno de Benjamin Netanyahu lo catalogara de «ataque terrorista» (como etiqueta a cualquier tiroteo perpetrado por un palestino) y lo utilizara de pretexto para lanzar otra amplia campaña militar, que ha supuesto cientos de redadas y detenciones en Cisjordania ocupada.

La «venganza» también fue la excusa de los colonos israelíes que, durante el fin de semana, aterrorizaron a aldeas palestinas, sin enfrentar obstáculos ni consecuencias, en línea con una oleada disparada de violencia que lleva meses sin control.

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Dos mezquitas incendiadas, nuevos ‘outposts’: los colonos campan a sus anchas

Desde el mortal enfrentamiento del viernes, autoridades y residentes palestinos han denunciado decenas de ataques de colonos en distintas zonas de Cisjordania, con especial énfasis en el norte del enclave y en el área de Nablus.

En la madrugada del domingo, grupos de radicales provocaron incendios en dos mezquitas, una en la localidad de Qusra (sur de Nablus) y otra en la aldea de Kur (sur de Tulkarem).

En declaraciones a la agencia de noticias palestina WAFA, el alcalde de Qusra, Abdul Azim Wadi, dijo que los colonos prendieron fuego a la mezquita Al-Rahma, que está en construcción, al igual que herramientas y maderas en el lugar. Allí, además, pintaron grafitis en hebreo con la palabra «venganza».

Un accionar similar al que llevaron a cabo los atacantes en Kur, donde las llamas quemaron la parte interior del templo, y en las paredes pintaron la consigna «la sangre judía no es gratis».

Niños permanecen de pie frente a una mezquita que fue incendiada durante un ataque de colonos israelíes en la madrugada del domingo 26 de julio de 2026 en la aldea de Qusra, en Cisjordania. En una de sus paredes, un grafiti en hebreo reza "Venganza Benayahu", en referencia a un colono israelí muerto durante un enfrentamiento con palestinos en la aldea de Tell el viernes anterior.
Niños permanecen de pie frente a una mezquita que fue incendiada durante un ataque de colonos israelíes en la madrugada del domingo 26 de julio de 2026 en la aldea de Qusra, en Cisjordania. En una de sus paredes, un grafiti en hebreo reza «Venganza Benayahu», en referencia a un colono israelí muerto durante un enfrentamiento con palestinos en la aldea de Tell el viernes anterior. © Leo Correa / AP

En la noche del domingo, colonos radicales también asaltaron una zona industrial en Beita (al sur de Nablus) e incendiaron camiones cerca de una fábrica, mientras que otro grupo intentó incendiar una vivienda en la aldea de Talfit, causando daños menores. En la entrada de la casa también pintaron grafitis en hebreo con la frase «Benayahu, venganza», en referencia a Benayahu Mellet, el guardia de seguridad israelí del asentamiento de Havat Gilad que murió en el choque del viernes.

Si bien las agresiones de colonos se producen casi a diario en Cisjordania –con un incremento notable en paralelo a la brutal invasión israelí en Gaza luego de las matanzas de Hamás del 7 de octubre de 2023–, la Autoridad Palestina registró la semana pasada una subida: 109 en comparación con los 94 de la semana anterior.

«Estos ataques incluyen asaltos a civiles palestinos que resultaron en muertos y heridos, vandalismo de mezquitas, quema de viviendas, tierras agrícolas y vehículos, destrucción generalizada de la propiedad privada y pública, robo de ganado y ataques repetidos que buscan desplazar forzosamente a palestinos», detalló.

Según los datos del Gobierno palestino, este año, al menos 87 palestinos han muerto por fuego israelí en Cisjordania ocupada, 21 de ellos por disparos de colonos.

Al mismo tiempo, los colonos israelíes han aprovechado las circunstancias para levantar al menos cuatro nuevos puestos de avanzada en Cisjordania, uno en la aldea de Umm Safa (norte de Ramala) y tres en los alrededores de la aldea de Tell, lugar del incidente del viernes, según la agencia WAFA.

La ONG israelí Peace Now, que se dedica al monitoreo de la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania –ilegales bajo el derecho internacional–, advirtió que los ‘outposts’ están «en pleno corazón del Área B» del territorio palestino ocupado, una zona fuera del control administrativo israelí.

En su serie de medidas tras lo ocurrido en la aldea palestina de Tell, Netanyahu había prometido «acelerar» la legalización de estas colonias precarias, que son el germen de futuros asentamientos y que, en teoría, son ilegales incluso para la ley israelí, aunque cuentan con aval y apoyo de las autoridades.

Redadas «sin precedentes» del Ejército y un cerco total en Nablus

Por su parte, el Ejército israelí continúa desde el viernes una amplia campaña de redadas en Cisjordania ocupada, las cuales, según el Ejecutivo palestino, aumentaron más de un 41% en la última semana, con 446 incursiones frente a las 315 de la semana previa.

«Cisjordania ocupada ha sido testigo de una escalada sin precedentes de las redadas de las fuerzas israelíes de ocupación (en referencia al Ejército de Israel) y el terrorismo colono durante la semana del 20 al 26 de julio», advirtió la presidencia de la Autoridad Palestina.

Las fuerzas israelíes aseguran haber detenido a «más de 130 individuos» en Cisjordania a lo largo del fin de semana, por motivos relacionados, según la versión castrense, «con el tráfico de armas, la apología del terrorismo o la planificación de ataques».

Soldados israelíes arrestan a un palestino durante una operación militar en la aldea de Tell, en Cisjordania, cerca de Nablus, el 25 de julio de 2026.
Soldados israelíes arrestan a un palestino durante una operación militar en la aldea de Tell, en Cisjordania, cerca de Nablus, el 25 de julio de 2026. © Majdi Mohammed / AP

De acuerdo a ‘The Jerusalem Post’, este lunes 27 de julio, el Ejército arrestó a otras nueve personas, incluyendo al padre del palestino que abrió fuego el viernes en Tell, aunque evitó precisar por qué motivo o si el hombre había estado involucrado en el incidente.

Asimismo, las fuerzas israelíes demolieron nueve viviendas palestinas entre Jerusalén Este, la periferia de Ramala y Jenin, y mantienen un cerco total sobre la ciudad de Nablus, además de incrementar sus puestos de control en las carreteras de toda Cisjordania.

El domingo, la ONG israelí Médicos por los Derechos Humanos denunció que, por el estricto cerco militar israelí, al menos dos mujeres embarazadas tuvieron que dar a luz en ambulancias, mientras que la agencia WAFA reportó este lunes que otra mujer sufrió un aborto espontáneo luego de que la ambulancia que la trasladaba se demorara en un ‘checkpoint’ del Ejército israelí.

La proliferación arbitraria de estos controles militares también es habitual en Cisjordania ocupada, que los ha visto multiplicarse desde octubre de 2023, en forma de rejas, puestos de control o incluso montículos de tierra.

Según la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), hay más de 900 obstáculos que restringen el acceso a medios de subsistencia y servicios a 3,4 millones de palestinos, una cifra que representa un 43% másmque el promedio de 650 registrados en las últimas dos décadas, y la más alta desde que se tiene registro.

Netanyahu y sus ministros, «responsables de gran parte de este caos»

Desde su asunción en diciembre de 2022, y con mayor celeridad e impunidad a partir de octubre de 2023, la coalición extremista de Benjamin Netanyahu, respaldada e integrada por miembros del movimiento de colonos radicales, ha facilitado esta violencia en Cisjordania ocupada y no esconde su intención de anexionar ese territorio palestino.

Este lunes, el grupo Comandantes por la Seguridad de Israel –que afirma contar entre sus filas con más de 550 exgenerales y altos funcionarios del Ejército, los servicios de inteligencia, la Policía y el cuerpo diplomático israelí– publicó una carta, alertando al presidente estadounidense Donald Trump del peligro que supone el «terrorismo de los colonos judíos», en vísperas de su reunión con Netanyahu, prevista para este martes en Washington.

Estos exintegrantes del aparato de seguridad de Israel culpan directamente al gobierno israelí de impedir la intervención de las fuerzas israelíes para mitigar a los colonos violentos.

«No es ningún secreto que miembros de nuestro Gobierno son responsables de gran parte de este caos, en parte por otorgar inmunidad ante la ley y hacerla cumplir a sus hombres armados y con motivaciones mesiánicas», señalaron, sin dar nombres, pero posiblemente apuntando a los ministros de mayor perfil y más radicales del Ejecutivo, los titulares de Seguridad, Itamar Ben-Gvir, y Finanzas, Bezalel Smotrich.

Para los firmantes, el resultado es que «quienes actualmente ocupan los puestos más altos del aparato de seguridad de Israel se enfrentan a un dilema imposible: actuar según su criterio profesional y su deber, que exigen una aplicación firme de la ley, u obedecer las directivas de la cúpula política, como se requiere en un Estado democrático».

Con la esperanza (poco probable) de que esta problemática sea tratada en su encuentro, los exfuncionarios urgen a Trump a que le transmita «un mensaje firme y claro» a Netanyahu porque la violencia desenfrenada de colonos «amenaza con socavar la seguridad de Israel, perjudicar los intereses de Estados Unidos y la estabilidad regional». La misiva, claro, omite mencionar las consecuencias que padecen a diario los palestinos.

En la misma línea, el medio israelí ‘Haaretz’ publicó que, según altos mandos del Ejército israelí, el liderazgo político de Israel «está alentando» la violencia de los colonos contra palestinos en Cisjordania. Siendo una de las bases de la coalición de Netanyahu de cara a las elecciones de octubre, es poco probable que tome medidas que contraríen al movimiento radical.

Fumées de gaz lacrymogène ont ététirées par les forces israéliennes lors d'affrontements entre des colons israéliens et des Palestiniens du village de Tell, en Cisjordanie occupée, le 25 juillet 2026.
Humo procedente de los gases lacrimógenos disparados por las fuerzas israelíes durante los enfrentamientos entre colonos israelíes y palestinos en la aldea de Tell, en Cisjordania ocupada, el 25 de julio de 2026. © Jaafar Ashtiyeh / AFP

Un reservista que dialogó con el mencionado periódico israelí aseguró que su unidad, supuestamente asignada para lidiar con la violencia de los colonos, padece escasez de tropas, por lo que, al llegar a incidentes que involucran «a decenas o incluso cientos de alborotadores» ellos no pueden controlarla.

«Simplemente nos quedamos de brazos cruzados y observamos cómo se desarrolla», afirmó la fuente, que habló bajo anonimato.

Lo que omiten estas declaraciones son las múltiples ocasiones en las que miembros del Ejército israelí (que en ocasiones, también son colonos) participan activamente de los ataques a aldeas palestinas o, al momento de interceder en una agresión, terminan arrestando solo a ciudadanos palestinos.

El riesgo de que haya «una explosión»

El mencionado artículo de ‘Haaretz’ recoge la preocupación de oficiales de seguridad israelíes, que advierten que los residentes palestinos sometidos a constantes acosos y ataques de colonos, podrían reaccionar y confrontarlos, en episodios similares al ocurrido el viernes pasado en Tell.

«Los palestinos han decidido que ya no permanecerán impasibles mientras sus hogares son incendiados, con el apoyo del Estado de Israel y la protección del ejército. La preocupación radica en que han decidido dejar de ser indiferentes», explicó una fuente anónima de seguridad al medio israelí.

De hecho, existen alrededor de 70 «comités de protección» palestinos en toda Cisjordania, grupos de civiles que no están armados y se encargan de alertar de la violencia de los colonos.

Palestinos extinguen un pequeño incendio después de que las fuerzas israelíes lanzaran gases lacrimógenos durante una redada en la aldea de Sarra, cerca de la ciudad de Nablus, en Cisjordania, el 25 de julio de 2026.
Palestinos extinguen un pequeño incendio después de que las fuerzas israelíes lanzaran gases lacrimógenos durante una redada en la aldea de Sarra, cerca de la ciudad de Nablus, en Cisjordania, el 25 de julio de 2026. © Leo Correa / AP

Ese sentimiento reina aún en la aldea de Tell. Ahmed Ramadan, de 71 años y padre de uno de los palestinos fallecidos el viernes, le explicó a Reuters que los colonos han acosado continuamente su casa a las afueras del poblado y declaró que los residentes locales están preparados para enfrentarse a los agresores, si regresan. «Si vienen, les plantaremos cara, aunque nos maten», subrayó.

Ahmed Shtayya, agricultor de 72 años que ha sufrido el acoso de colonos en Tell, también afirmó a Reuters: «Seremos pacientes, pero al final, la paciencia se acaba» y «todo ser humano se defiende».

En una aldea en la que se observan viviendas incendiadas y olivos recientemente arrancados por colonos, incluso después del incidente del viernes, el hombre sostuvo que «he llegado a este punto». «Si quieren seguir así, tiene que haber una explosión, ¿qué más?», alertó.

Si bien existe cada vez más hartazgo entre los palestinos, que han visto cómo en tres años se ha agudizado al máximo nivel el deterioro de su vida cotidiana por las acciones de Israel, la realidad en el terreno no indica que pueda darse un levantamiento similar a las ‘intifadas’.

Michael Milstein, exjefe del departamento de asuntos palestinos de la inteligencia militar israelí, le dijo este lunes a la Radio del Ejército de Israel: «No reconozco en el lado palestino el izamiento de la bandera de la Intifada», sino que «las amenazas se originan principalmente por el comportamiento del lado judío».

Con Reuters, EFE y medios locales

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