
Estados Unidos inicia este lunes 14 de septiembre una serie de reuniones dedicadas a la “abundancia energética” en el marco del G-20 que organiza este año, mientras la guerra iniciada por Donald Trump contra Irán sigue perturbando los flujos mundiales de hidrocarburos.
Las conversaciones se celebrarán hasta el próximo miércoles 16 de septiembre en Houston, en el estado petrolero de Texas.
Participarán delegaciones de las mayores economías del planeta: China, India, Japón y Alemania, así como importantes productores de petróleo, como Canadá y Arabia Saudita.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso también indicó durante el fin de semana que su país enviaría a algunos responsables.
La presencia sorpresa del ministro de Hacienda ruso, Anton Siluanov, en una reunión anterior del G-20 con sus homólogos, hace dos semanas, había provocado cierto “malestar” entre los aliados europeos, quienes no estuvieron de acuerdo con que se rompiera la exclusión de Rusia que se había mantenido hasta entonces debido a la guerra de Moscú en Ucrania.
La llegada de los delegados rusos se produce en un momento en el que Europa tiene dificultades para llenar sus reservas de gas antes del invierno. Los países del Viejo Continente han optado por reducir su dependencia del gas ruso, pero se enfrentan a una subida vertiginosa de los precios provocada por el conflicto en Medio Oriente, especialmente tras la guerra lanzada por Israel y Estados Unidos contra Irán desde el pasado 28 de febrero y que llevó al bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde antes del conflicto se transportaba una quinta parte del petróleo al mundo.
Es una situación que ha empeorado en los últimos días, luego de que los hutíes de Yemen, aliados de Irán, tomaran el control de varias islas del mar Rojo y del estrecho de Bab el-Mandeb, el cual había servido como ruta alterna para el transporte del petróleo saudita ante lo ocurrido en Ormuz.
Leer tambiénOfensiva hutí reconfigura el equilibrio en Yemen: así se eleva el riesgo de un doble bloqueo comercial
Los precios en las gasolineras se disparan
Una de las “prioridades” de Washington para esta cumbre del G-20 es “ampliar el acceso a una energía asequible, fiable y segura”.
Sin embargo, desde los ataques llevados a cabo en Irán a finales de febrero por el Ejército estadounidense junto con Israel, los flujos de hidrocarburos procedentes del Golfo se han reducido.
En Estados Unidos, los precios en las gasolineras se han disparado como consecuencia: el galón (3,78 litros) de gasóleo supera ahora de media los 6,20 dólares, según la asociación automovilística estadounidense, lo que supone un récord. La gasolina normal, por su parte, es un 44 % más cara que antes del conflicto.
Ante esta evolución tan impopular, que hace temer a los republicanos una dura derrota en las elecciones legislativas de noviembre, Donald Trump predijo el miércoles que la guerra con Irán terminaría “inmediatamente” tras esa fecha.
El domingo también acusó al presidente ucraniano Volodímir Zelenski de provocar “una escasez de gasóleo” con sus ataques contra las refinerías rusas.
El jefe de Estado también anunció este verano un acuerdo “histórico” con Venezuela que permite a Washington tomar el control de 17 yacimientos petrolíferos. El potencial de producción se estima en 65.000 millones de barriles.
Los ministros estadounidenses de Energía, Chris Wright, y del Interior, Doug Burgum, muy implicados en el asunto venezolano, estarán presentes en las reuniones de Houston.
Leer tambiénLos hutíes de Yemen toman el control de Mocha: ¿qué puede pasar con el estrecho de Bab el-Mandeb?
Este artículo fue adaptado de su versión original en francés
Con AFP
