Los estadounidenses pasaron unas 95,000 millones de horas al volante el año pasado, recorriendo algo así como 2.76 billones de millas (aproximadamente 4.44 billones de kilómetros). El miércoles, los directivos de General Motors expusieron el futuro del sector automovilístico en el evento anual “GM Forward” de la empresa, que se celebró en la ciudad de Nueva York, y aseguraron que su objetivo no es reducir esa cifra. Al fin y al cabo, es una compañía de automóviles.
Pero GM sí quiere mejorar el tiempo que pasas en el auto. O, como lo expresó el director de producto, Sterling Anderson, en una entrevista con WIRED: “Que sea más productivo, más relajante, más atractivo. Queremos que tu vehículo sea una parte más importante y útil de tu vida de lo que ha sido históricamente”. Tu coche del futuro será una especie de asistente personal, un compañero, una herramienta y tu mejor amigo.
Es un reto considerable. Pero con una serie de anuncios esta semana, GM espera demostrar que, gracias a las capacidades que ofrece la inteligencia artificial, el fabricante de automóviles se acerca cada vez más a ese futuro.
GM anunció que lanzará un nuevo asistente de IA para automóviles, llamado OnStar AI, a partir del Cadillac Lyriq 2027. El nombre se inspira en el servicio de asistencia en carretera y seguridad con 30 años de trayectoria y 12 millones de suscriptores. Junto con una nueva aplicación, el sistema permitirá inicialmente a los conductores, por ejemplo, encender el aire acondicionado mediante comandos de voz sin necesidad de navegar por un menú. Anderson explica que, con el tiempo, podría coordinar la recogida y entrega de los niños en función de la proximidad del auto de cada cónyuge.
Cortesía de General Motors
GM también afirma que utilizará la IA para acelerar el desarrollo de nuevos vehículos, reduciendo finalmente a la mitad su tiempo de desarrollo de cuatro a cinco años, a la velocidad a la que los fabricantes de automóviles chinos crean nuevos vehículos en la actualidad.
El fabricante de automóviles planea extender su tecnología de conducción autónoma en autopista a sus modelos más populares, acercándose así a su promesa de fabricar un auto personal sin conductor. Anteriormente, anunció que el sistema llegaría al Cadillac Escalade IQ en 2028. Actualmente, la función Super Cruise de la compañía permite a los conductores soltar el volante en cientos de miles de kilómetros de autopistas preconfiguradas. Alcanzar la verdadera autonomía llevará tiempo, pero GM no está dispuesta a hablar de ello públicamente. “Esta industria está plagada de promesas incumplidas. No me interesa hacerlas”, sentencia Anderson.
Pero GM está adoptando un enfoque diferente al de, por ejemplo, Tesla. El fabricante de autos eléctricos vende una función de asistencia al conductor llamada «Conducción Autónoma Total (Supervisada)» que puede circular por muchas autopistas y carreteras locales, pero requiere que el conductor permanezca alerta y listo para tomar el control en cualquier momento. Ese tipo de sistema «presenta la ilusión de autonomía sin sus beneficios», expresa Anderson, quien durante un tiempo dirigió el programa Autopilot de Tesla. Si los conductores no pueden hacer otras cosas mientras su automóvil conduce la mayor parte del tiempo, resulta menos útil y «conlleva un costo directo para la seguridad del vehículo y de las personas que lo rodean», añade. «Esa no sería una forma responsable de conducir».

