
Representantes de 122 países se reunieron en una sesión de emergencia convocada por la Organización Marítima Internacional para exigir la desescalada del conflicto en Medio Oriente. La crisis en el estrecho de Ormuz mantiene a barcos varados y pone en riesgo la vida y salud de sus tripulantes, mientras el mundo alerta sobre las consecuencias humanitarias y económicas de esta tensión.