
Durante cuatro horas, Estados Unidos lanzó una serie de ataques contra Irán, confirmando el uso de 49 misiles tomahauk contra instalaciones militares y de comunicaciones, por lo que la República Islámica respondió cerrando por completo el estrecho de Ormuz y atacando bases estadounidenses en Kuwait, Jordania y Baréin. Según Teherán, el alto el fuego y las negocianes ya casi no tienen sentido tras la reanudación de los bombardeos.
