La Cámara de Diputados aprobó definitivamente el texto por 227 votos contra 164, en una votación secreta. El proyecto establece que la coalición más votada podrá obtener un refuerzo de 70 escaños en la Cámara y 35 en el Senado si supera el 42% de los votos. Si ninguna alianza alcanza ese umbral, o si los resultados son diferentes entre ambas cámaras, los escaños se repartirán mediante un sistema proporcional.
Meloni celebró la aprobación como una muestra de cohesión de su mayoría. La primera ministra había afrontado durante la tramitación algunas dudas entre sus aliados de Forza Italia y la Liga, especialmente durante las votaciones secretas en el Senado y la Cámara.
La jefa del Gobierno sostiene que el nuevo sistema permitirá formar mayorías más claras y gobiernos con mayor estabilidad. También destaca que las coaliciones deberán presentar antes de las elecciones el nombre de la persona que proponen para ocupar el cargo de primer ministro, aunque la Constitución mantiene en manos del presidente de la República la decisión formal de nombrar al jefe del Gobierno.
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Una reforma que genera críticas en la oposición
Los partidos de centroizquierda rechazaron la reforma y sostienen que el mecanismo puede favorecer a la coalición gobernante. También cuestionan la constitucionalidad del premio de mayoría y han advertido de que podrían recurrir ante el Tribunal Constitucional.
La reforma llega, además, en un momento en el que el mapa político italiano se está modificando. La aparición de Futuro Nazionale, una nueva fuerza situada en la derecha radical, ha reducido la ventaja que mantenía la coalición de Meloni y podría alterar el equilibrio entre las fuerzas conservadoras en las próximas elecciones.
El nuevo sistema obliga a las alianzas a definir de antemano quién será su candidato a primer ministro. Esa exigencia coloca ahora el foco sobre el centroizquierda, donde el Partido Democrático (PD) y el Movimiento 5 Estrellas mantienen diferencias sobre quién debería encabezar una eventual coalición.
Schlein y Conte, ante el desafío de la unidad
La líder del PD, Elly Schlein, defiende que el partido que obtenga más votos dentro de una alianza debe asumir el liderazgo. El dirigente del Movimiento 5 Estrellas, Giuseppe Conte, plantea en cambio la celebración de primarias para que sean los votantes quienes determinen al candidato común.
La disputa no es solamente personal. Los dos partidos mantienen diferencias sobre cuestiones de política exterior, entre ellas el apoyo italiano a Ucrania, y sobre la estrategia que debería adoptar una eventual alianza para disputar el Gobierno a la derecha.
Los resultados de las encuestas citados por Reuters sitúan actualmente al PD por delante del Movimiento 5 Estrellas, aunque ambos permanecen por debajo de Hermanos de Italia, el partido de Meloni. La aparición de nuevas fuerzas y la necesidad de construir alianzas hacen que la configuración de los bloques sea uno de los principales interrogantes de cara a 2027.
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Las lecciones de las elecciones de 2022
La izquierda italiana todavía tiene presente el resultado de las últimas elecciones generales. En 2022, el PD y el Movimiento 5 Estrellas concurrieron por separado y la división de los votos contribuyó a que la derecha obtuviera una mayoría parlamentaria.
La nueva ley vuelve a poner esa experiencia sobre la mesa. Al premiar a las coaliciones que superen el 42%, el sistema introduce un incentivo para que los partidos construyan alianzas amplias antes de los comicios.
El mecanismo también recupera parcialmente la posibilidad de que los electores expresen preferencias por candidatos dentro de las listas. Cada formación deberá presentar un candidato principal y otros nombres entre los que los votantes podrán elegir, con reglas de alternancia de género.
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Para Meloni, la reforma busca facilitar la formación de gobiernos estables. Para sus adversarios, modifica las reglas electorales en un momento en que el equilibrio político italiano está cambiando.
La próxima prueba llegará en las urnas. Con las elecciones generales previstas para 2027, la nueva ley no solo determinará cómo se distribuyen los escaños: también obligará a los partidos italianos a decidir con quién competirán y quién estará dispuesto a ceder para construir una mayoría.
Con información de Reuters, EFE, AFP y medios locales.
