
Con un llamado a combatir la indiferencia, el papa León XIV rindió homenaje a los migrantes fallecidos en la peligrosa travesía del Atlántico desde África hacia Europa. Desde el archipiélago español de Canarias, el pontífice denunció a los líderes que rechazan a quienes logran sobrevivir al viaje. En 2020, uno de los puertos de las islas fue apodado el «muelle de la vergüenza» debido a las precarias condiciones en las que miles de migrantes se vieron obligados a vivir durante meses, en medio de un fuerte aumento de llegadas.
