Los proyectos del Suroeste y el presidente Abinader

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EL AUTOR es político. Reside en Raleigh, Estados Unidos.

La generación del relumbrón y el espectáculo se quedó boquiabierta y sorprendida cuando vio al presidente Luis Abinader anunciar un puerto espacial en la provincia de Pedernales. Pero fue incapaz de preguntarse: ¿Por qué un proyecto como la presa de Monte Grande permanece estancado a casi 6 años de la administración Abinader?

Esa presa, la cual es un proyecto integral del desarrollo del Suroeste dominicano, fue inaugurada incompleta el 25 de enero del 2024 por el Presidente de la República en un acto de campaña para su reelección en mayo de ese año.

Allí prometió que las obras complementarias que harían funcionar la presa estarían listas en tiempo récord, para que la región viera los frutos de esta inversión.

Monte Grande contempla la irrigación de 700 mil tareas de tierra que se convertirían en predios productivos; además, la generación hidroeléctrica de 13 mega watts, y un acueducto múltiple para las provincias Barahona, Bahoruco e Independencia; y el presidente Abinader, en campaña de reelección inauguró un muro de contención.

Las esperanzas del “Metro” de la región Enriquillo, serán aplazadas de nuevo

El próximo agosto de este año, o sea en menos de 5 meses, al gobierno del PRM, le quedarán dos años de mandato; de esos dos años, debemos contar un año y medio electoral, donde los gastos del gobierno estarán orientados a retener el poder.

Partiendo del modelo empleado hasta ahora por el presidente Abinader, el gasto del Estado estará orientado al gasto social, sin expandir el gasto de capital.

Lo último significa que Luis Abinader gastará más en comprar voluntades políticas electorales que en desarrollar las obras de infraestructura que necesita el país; por tanto, las esperanzas de la gente del suroeste y Monte Grande tendrán que seguir esperando.

El Suroeste y las extrañas jugadas de un mandato

Cuando el presidente Luis Abinader ganó las elecciones de mayo del 2020 con un apoyo electoral de alrededor del 28% del padrón de electores a nivel general, una de sus primeras visitas antes de ser juramentado fue a la provincia de Pedernales.

Los habitantes de la región, en especial los simpatizantes del PRM, se sintieron eufóricos por la importancia que el nuevo Jefe de Estado le dispensaba con esa visita.

Pero quienes tienen sentido de observación política, se preguntaban: ¿Qué cosa tan importante, tenía Pedernales para un presidente que había sido elegido en esas condiciones? Un político elegido con tan poco apoyo, en un certamen de tan amplia abstención, debe comenzar buscando una mayor valoración de los sectores fácticos y productivos del país, y estos no están en Pedernales.

Bueno, estos 6 años de gobierno han contestado esa curiosidad. Un presidente empresario, tenía que garantizar jugosos negocios a los colegas que respaldaron sus aspiraciones, y Pedernales era una zona virgen, donde no había quienes estuvieran ansiosos por disputarse intereses que, solo eran potenciales en aquel momento.

Con el tiempo, salieron a relucir las tierras raras, la compra de los terrenos para el aeropuerto, y ahora emerge un “puerto espacial”. En todo este tiempo, nos hemos venido preguntando:  ¿Dónde están los vagones de cola que militaban políticamente como ambientalistas? ¿ya las iguanas, las tortugas, las aves, y las plantas endémicas de las zonas protegidas, no importan para nada?

El oriente de Cuba y el Sur de Florida deben irse preparando para dar albergue a la fauna dominicana que emigrará desde las áreas protegidas de nuestro Pedernales, cuando ruja una nave espacial, si no hay algo escondido detrás de esto.

No tenemos que ser muy inteligentes, para deducir que en el Suroeste los proyectos del presidente Abinader dejan ver más negocios e intereses privados que un verdadero interés por el desarrollo regional.

jpm-am  

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