
Cuatro días después de anunciar que abría un procedimiento de indagatoria y activaba “protocolos internos” para investigar un cúmulo de denuncias de acoso sexual divulgadas en redes sociales, Caracol Televisión, uno de los medios con mayor audiencia en Colombia, informó este martes 24 de marzo la decisión de terminar los vínculos laborales con dos de sus más reconocidos y veteranos presentadores: Ricardo Orrego y Jorge Alfredo Vargas.
Se trata del principal conductor de la edición nocturna del noticiero con más rating del país —Vargas— y el subdirector y reconocido reportero de deportes Ricardo Orrego. El escándalo, impulsado por decenas de mujeres que trabajaron en ese y otros medios de Colombia que se sumaron a las denuncias, ha puesto el foco en lo que se percibe como un problema estructural en la industria de medios.
La decisión de Caracol Televisión llega tras una oleada de denuncias y acusaciones por parte de periodistas y extrabajadoras del canal en las que se señala un supuesto patrón de conductas que configuran acoso sexual y abuso de poder dentro del medio por parte de presentadores, trabajadores y altos cargos.
En un comunicado, Caracol Televisión precisó que la terminación de los vínculos laborales —en el caso de Orrego por parte de Caracol Televisión y en el caso de Vargas de mutuo acuerdo— no está motivada en una determinación de responsabilidades o culpabilidad, sino para garantizar la imparcialidad e independencia de las investigaciones, y para “preservar la confianza que la sociedad deposita” en la empresa.
Pero a la par, las autoridades anunciaron el inicio de un proceso de investigación. La Fiscalía General sostuvo el martes que habilitaba una cuenta de correo electrónico para la recepción de denuncias de conductas que puedan constituir acoso sexual en un medio de televisión, y la apertura —también— de una investigación contra dos “periodistas y presentadores” vinculados a un medio de comunicación.
Periodistas y trabajadoras de diversos medios en el país iniciaron hace semanas un movimiento que se amparó bajo el paraguas del #MeToo Colombia, para compartir sus historias, experiencias y denunciar lo que han vivido en las salas de redacción y entornos laborales.
El impulso que ha tenido el movimiento también ha tocado a los medios públicos: Más de cien mujeres periodistas acusaron en una carta al director del sistema de medios públicos, Hollman Morris, de intimidar a la activista por los Derechos Humanos Lina Castillo, que lo denunció en redes sociales por abuso sexual en 2019, cuando el político era concejal de Bogotá.
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Morris, que conforma el círculo de confianza del presidente izquierdista Gustavo Petro, acusó a la mujer ante la Justicia por supuesta injuria y calumnia, en un proceso que la Fiscalía comenzó a investigar en 2023. El organismo informó este martes 24 de marzo que asignará a una nueva fiscal especializada en género para tratar este caso en el que Morris aparece como víctima.
El ejecutivo se defendió de las acusaciones y ha dicho, en una publicación en su cuenta en redes, que mantiene su inocencia: «… Nunca un juez de la República me ha condenado por delito alguno. La Fiscalía nunca ha encontrado ni siquiera méritos para abrirme una investigación. De dos denuncias que me presentaron en el año 2019, iniciando mi campaña a la Alcaldía de Bogotá, ambas fueron archivadas dos años después; y reitero, ni siquiera hubo méritos para que la Fiscalía abriera una investigación», escribió Morris en X.
Las denuncias generaron una ola de comentarios en las redes sociales con las etiquetas #MeTooColombia y #YoTeCreoColega, que se viralizaron e hicieron que Caracol Televisión fuera tendencia en X (antes Twitter).
Vargas y Orrego mantienen su inocencia y aguardan investigaciones
De momento, Ricardo Orrego divulgó en su cuenta una comunicación de sus abogados, en la que se reitera que su despido no obedeció a un procedimiento disciplinario, judicial o sanción alguna, sino a una decisión unilateral tomada por el medio de comunicación.
«A la fecha no existe decisión en firme, sentencia, ni pronunciamiento de autoridad competente que establezca responsabilidad alguna a cargo de mi representado. En consecuencia, cualquier afirmación o conclusión anticipada que afecte su dignidad, honra o buen nombre carece de fundamento jurídico y podría comprometer derechos fundamentales protegidos por el ordenamiento constitucional colombiano y los estándares internacionales de derechos humanos», apunta el comunicado, firmado por Julieth Natali Fiallo Gualdron, apoderada de Orrego y miembro del despacho legal Rojas Fiallo Consultores & Abogados Asociados.
Mientras que Vargas también divulgó un comunicado en el que confirma que la terminación del vínculo profesional con Caracol Televisión se tomó «de mutuo acuerdo».
«Termino esta etapa profesional con la convicción de haber ejercido el periodismo con rigor, independencia y respeto. Con errores, como cualquier ser humano, pero siempre con principios claros y la convicción de haber hecho lo correcto. Si en algún momento alguien tuvo una sensación diferente, lo respeto, advirtiendo que nunca mi actuar tuvo esa intención», explica en una misiva colgada en su cuenta en X.
Con EFE, AFP y medios locales