
Un misil iraní impactó en la ciudad israelí de Arad, causando graves daños y dejando decenas de heridos. El ataque, que también afectó a Dimona, elevó la tensión en Medio Oriente y puso a prueba la capacidad de respuesta de Israel. El primer ministro Netanyahu visitó la zona afectada y pidió a la población mantenerse en refugios, mientras continúan los operativos de rescate.