
El Senado brasileño aprobó la reducción de la semana laboral de seis a cinco días para los trabajadores formales, unos 22 millones de personas. ¿Hay algún impacto de la decisión en las campañas presidenciales de Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro? Lo analizamos con José Luis Oreiro, profesor de Economía de la Universidad de Brasilia.
