¿Regresará Reino Unido a la UE? Burnham no lo descarta: “El Brexit ha causado más daño que beneficio”


El primer ministro británico abre la puerta a un eventual retorno de Reino Unido a la Unión Europea.

Andy Burnham declaró en una entrevista con la cadena local ‘BBC’, difundida este miércoles 30 de septiembre, que su Gobierno estudiará “todas las opciones” para definir la relación futura del Reino Unido con la UE, desde mantener los acuerdos actuales hasta estrechar los vínculos económicos o plantear la reincorporación al bloque. 

El primer ministro defendió que el país debe decidir qué relación quiere mantener con sus socios europeos durante la próxima década, en lugar de prolongar la incertidumbre sobre las consecuencias del Brexit. “Lo tengo muy claro y lo diré sin rodeos: el Brexit ha causado más daño que beneficio”, remarcó Burnham también durante la conferencia anual del Partido Laborista, celebrada el martes. “Así que la pregunta es: ¿qué hacemos al respecto?”, añadió.

El jefe del Gobierno, que hizo campaña a favor de permanecer en la UE durante el referendo de 2016, cuestiona que la salida haya cumplido las promesas de sus defensores de recuperar el control nacional. A su juicio, el Brexit ha debilitado al Reino Unido, especialmente en el terreno económico y en la gestión de la inmigración.

No obstante, Burnham no ha anunciado un plan formal para solicitar el reingreso. Su propuesta consiste, por ahora, en evaluar las alternativas disponibles, estudiar sus ventajas e inconvenientes y determinar cuáles serían viables política y económicamente.

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¿Qué opciones tiene el Reino Unido para acercarse a la UE?

Burnham ha planteado varias vías que implicarían distintos grados de integración con la UE. El premier señaló que estudiará sus ventajas, inconvenientes y viabilidad antes de definir una estrategia a largo plazo.

Entre ellas, Burnham destacó: mantener la relación actual, conservando los acuerdos posteriores al Brexit, sin reincorporarse a las estructuras comunitarias.

Pero también, regresar a la unión aduanera: estrechar la integración comercial, especialmente en el intercambio de mercancías, mediante una política arancelaria común frente a terceros países.

Otra posibilidad es volver al mercado único: recuperar una integración económica más profunda, que implicaría aceptar normas comunitarias y podría exigir compromisos adicionales sobre la libre circulación de personas.

Archivo: manifestantes portan banderas de la Unión Europea mientras pasan frente a la Torre Elizabeth y el reloj Big Ben del Parlamento durante una Marcha Nacional por la Reincorporación, en el centro de Londres, el 28 de septiembre de 2024, pidiendo que el Reino Unido se reincorpore a la Unión Europea.
Archivo: manifestantes portan banderas de la Unión Europea mientras pasan frente a la Torre Elizabeth y el reloj Big Ben del Parlamento durante una Marcha Nacional por la Reincorporación, en el centro de Londres, el 28 de septiembre de 2024, pidiendo que el Reino Unido se reincorpore a la Unión Europea. © AFP/Ben Stansall

Asimismo, entre las opciones está reingresar en la Unión Europea: recuperar la condición de Estado miembro, una opción que Burnham no excluye, pero para la que no ha presentado un calendario ni una propuesta formal.

El primer ministro ha insistido en que no todas las alternativas son necesariamente viables y que deben examinarse sus consecuencias. Su planteamiento supone ampliar el debate más allá de la estrategia laborista defendida en las elecciones de 2024, cuando el partido descartó regresar al mercado único, a la unión aduanera o a la libre circulación de personas.

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¿Hay posibilidades reales de que el Reino Unido vuelva a la UE?

La posibilidad política vuelve a estar sobre la mesa, pero las declaraciones de Burnham no significan que el reingreso sea inminente. Por ahora, el Gobierno ha abierto una revisión de alternativas, sin anunciar una solicitud de adhesión ni un proceso formal para regresar al bloque.

El calendario político también constituye un factor importante. La cumbre entre el Reino Unido y la UE prevista para noviembre podría servir para que Burnham exponga las opciones que considera posibles. Sin embargo, un cambio fundamental en la orientación del país tendría que afrontar los compromisos electorales laboristas y el debate político interno. Las próximas elecciones generales están previstas para mediados de 2029, salvo que se convoquen antes.

Archivo: la bandera de la Unión Europea y la de Reino Unido, en Londres, el 25 de marzo de 2017
Archivo: la bandera de la Unión Europea y la de Reino Unido, en Londres, el 25 de marzo de 2017 © Daniel Leal-Olivas AFP

Además, el regreso exigiría negociar con los Estados miembros y las instituciones comunitarias las condiciones de la adhesión. El presidente francés, Emmanuel Macron, calificó de “muy buena noticia” la posibilidad de que el Reino Unido volviera al bloque, pero advirtió que no podría elegir únicamente las ventajas que le interesaran. “No se puede elegir a la carta entre las libertades de la Unión”, afirmó el líder del Elíseo este miércoles durante su visita a Madrid.

La advertencia apunta a una cuestión central: el eventual reingreso no supondría recuperar automáticamente todas las condiciones especiales de las que disfrutaba el Reino Unido antes del Brexit. Las condiciones de una nueva adhesión tendrían que negociarse y las concesiones obtenidas en el pasado no estarían necesariamente garantizadas.

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¿Qué opina la ciudadanía británica sobre regresar a la UE?

La opinión pública ofrece indicios de un cambio de actitud respecto al Brexit, aunque el respaldo a una reincorporación completa no equivale necesariamente a un mandato político para llevarla a cabo.

Una encuesta de YouGov realizada entre el 2 y el 3 de junio de 2026 encontró que el 55 % de los encuestados apoyaba que el Reino Unido volviera a la UE, frente al 34 % que se oponía. El estudio también reflejó un apoyo del 59 % a estrechar la relación con el bloque sin regresar a la Unión, al mercado único ni a la unión aduanera.

Las cifras, sin embargo, varían según las condiciones planteadas. Otra investigación de YouGov señaló que el respaldo a la reincorporación bajaba al 35 % si el Reino Unido tuviera que regresar sin conservar sus anteriores excepciones, frente a un 43 % de oposición. Solo el 39 % consideraba que volver a la UE debía ser una prioridad inmediata para el Gobierno.

Varias personas participan en la «Marcha Nacional por la Reincorporación IV» para mostrar su apoyo a la reincorporación del Reino Unido a la Unión Europea en Londres, Gran Bretaña, el 20 de junio de 2026. La marcha también conmemora el décimo aniversario del referéndum del Brexit del 23 de junio de 2016. (Reino Unido, Londres).
Varias personas participan en la «Marcha Nacional por la Reincorporación IV» para mostrar su apoyo a la reincorporación del Reino Unido a la Unión Europea en Londres, Gran Bretaña, el 20 de junio de 2026. La marcha también conmemora el décimo aniversario del referéndum del Brexit del 23 de junio de 2016. (Reino Unido, Londres). © EFE – Tayfun Salci

Estos resultados reflejan una distinción importante: una parte considerable del electorado quiere estrechar los vínculos con Europa, pero eso no significa que todos los partidarios de una relación más estrecha apoyen volver a ser miembros de pleno derecho. Las contribuciones al presupuesto comunitario, las normas europeas y la libre circulación siguen siendo cuestiones relevantes para el debate.

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¿Qué obstáculos políticos afrontaría Burnham?

La iniciativa del primer ministro podría encontrar apoyos dentro del Partido Laborista y en otras formaciones favorables a estrechar las relaciones con Bruselas. Entre ellas figuran los liberal-demócratas y el Partido Nacional Escocés (SNP), que han defendido diferentes fórmulas de acercamiento o reincorporación.

En el lado contrario, el Partido Conservador y la bancada de ultraderecha Reform UK se oponen al regreso a la UE. Esta última formación, liderada por Nigel Farage, ha criticado la apertura de Burnham al debate europeo y ha responsabilizado al Gobierno laborista de los problemas económicos del país.

El principal condicionante inmediato es el propio programa electoral laborista de 2024. El compromiso de no regresar al mercado único ni a la unión aduanera limita el margen del Ejecutivo para promover cambios profundos sin revisar su mandato político. La posición de Burnham abre la posibilidad de replantear esas líneas rojas, pero no supone que ya hayan sido abandonadas formalmente.

A ello se añade la necesidad de construir un consenso interno y negociar con los socios europeos. La reacción de Macron muestra que, aunque existe disposición a considerar una futura reincorporación, los países de la UE no necesariamente aceptarían que el Reino Unido recuperase su pertenencia bajo las mismas condiciones anteriores.

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Un debate reabierto, sin una decisión a corto plazo

Diez años después del referendo de 2016, el Brexit vuelve a ocupar un lugar destacado en la agenda política del Reino Unido. Burnham ha pasado de defender un acercamiento pragmático a Europa a incluir explícitamente la reincorporación entre las alternativas que su Gobierno está dispuesto a examinar.

La cuestión inmediata no es, por tanto, si el Reino Unido regresará necesariamente a la UE, sino qué relación pretende construir con el bloque y qué costos políticos, económicos e institucionales estaría dispuesto a asumir para conseguirla.

La revisión anunciada por Burnham y las conversaciones previstas con Bruselas podrían aclarar la orientación del Gobierno en los próximos meses. Pero entre considerar el reingreso y materializarlo existe una diferencia sustancial: harían falta una decisión política formal, respaldo interno suficiente y negociaciones con la Unión Europea sobre las condiciones de una eventual adhesión.

Por ahora, el regreso es una posibilidad que el primer ministro se niega a descartar, no una política aprobada ni un compromiso con fecha de ejecución.

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Con Reuters, EFE y medios locales

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