
El crecimiento de estas criptomonedas acercan al billón de dólares y ganan peso financiero
El mercado de las stablecoins se aproxima a un nuevo máximo histórico de 318.000 millones de dólares, en un crecimiento que las coloca, según Nigel Green, CEO de deVere Group, como un nuevo componente estructural de las finanzas globales.
Green destacó que el mercado está liderado por USDT de Tether, con más de 184.000 millones de dólares de capitalización, y USDC de Circle, que supera los 78.000 millones de dólares.
Las proyecciones apuntan a una expansión todavía mayor. Un importante banco mundial estima que el sector podría alcanzar los 2 billones de dólares en 2028, mientras que el Tesoro estadounidense ha proyectado un crecimiento cercano al 700 % hasta una cifra similar durante ese período. Otro escenario, considerado más optimista, sitúa el mercado en 4 billones de dólares para 2030.
Para Green, este crecimiento ha transformado a las stablecoins de un fenómeno vinculado principalmente al ecosistema de las criptomonedas en un elemento cada vez más relevante para el sistema financiero basado en el dólar.
El ejecutivo señaló que los activos que respaldan estas monedas se están canalizando cada vez más hacia deuda pública estadounidense de corto plazo. Según sus declaraciones, Tether posee actualmente más de 100.000 millones de dólares en letras del Tesoro, mientras que la industria de stablecoins en su conjunto se encuentra entre los 20 mayores tenedores externos de bonos del Tesoro estadounidense.
Green aclaró que la oportunidad económica no está en esperar una apreciación del precio de las stablecoins, debido a que están diseñadas para mantener un valor cercano a un dólar, sino en las empresas, emisores, instituciones y sistemas de infraestructura que se están desarrollando alrededor de este mercado.
El CEO de deVere considera que el fenómeno también está adquiriendo importancia para los mercados tradicionales de deuda, debido a la capacidad de las stablecoins para generar una demanda adicional de títulos públicos estadounidenses.
A su juicio, un crecimiento de 1 billón de dólares en el mercado de stablecoins podría representar una demanda equivalente de deuda pública de corto plazo, en momentos en que los gobiernos enfrentan elevados déficits fiscales y necesitan atraer nuevos compradores para financiar sus obligaciones.
El avance también está acompañado por una mayor participación institucional. Green destacó que importantes bancos globales han comenzado a impulsar iniciativas conjuntas relacionadas con stablecoins denominadas en dólares, mientras los reguladores estadounidenses avanzan en la elaboración de normas para sus emisores bajo la Ley GENIUS.
Para el ejecutivo, la entrada de grandes instituciones financieras demuestra que las stablecoins han dejado de ser un segmento aislado del mercado de criptomonedas y están comenzando a integrarse en la infraestructura financiera tradicional.
Green concluyó que las cifras actuales de capitalización representan solo una parte del fenómeno y que el desafío para reguladores, bancos y gobiernos será adaptarse a la creciente influencia de un nuevo comprador de deuda pública de dimensiones potencialmente multimillonarias.
