
El terremoto de 7,4 en Colombia desató una ola de generosidad y solidaridad en el país. Cientos de personas en diferentes ciudades se han movilizado para donar ayuda humanitaria o ser voluntarios en los centros de acopio para colaborar en la clasificación de los productos recibidos y que son distribuidos en las zonas afectadas. El impacto de la tragedia podría durar varios meses, por lo que los líderes de los centros de acopio esperan que la red de apoyo se mantenga.
