
Tres años después del inicio de la guerra en el sur de Líbano, miles de familias siguen desplazadas y sin poder regresar a sus hogares. En Tiro, muchas viven aún en escuelas convertidas en refugios temporales porque sus aldeas fueron destruidas o permanecen inaccesibles por la inseguridad y la ocupación de zonas del sur. Mientras continúan los ataques israelíes, algunos habitantes observan desde las colinas cómo sus casas y comunidades quedan reducidas a escombros. El informe es de nuestra corresponsal Ethel Bonet.
