
El 24 de junio, Venezuela fue sorprendida por dos fuertes terremotos que dejaron en el suelo decenas de edificios, sepultando a cientos de personas y mascotas. Una semana después, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, confirmó que 2.295 personas murieron y 11.267 resultaron heridas. Las labores de rescate avanzan a medida que las esperanzas de encontrar sobrevivientes disminuyen y las alertas de una crisis aumentan.
