
La Vinotinto, que competirá en los Juegos de Los Ángeles 2028, le asestó a la escuadra de Shohei Ohtani su primera eliminación antes de semifinales en las seis ediciones de este torneo.
El lunes 16 de marzo, de nuevo en Miami, Venezuela pugnará por un lugar en la final frente a Italia, la gran revelación del certamen, que este sábado eliminó en cuartos a Puerto Rico por 8×6.
La República Dominicana, que también garantizó el billete olímpico, enfrentará el domingo a Estados Unidos en un duelo de pesos pesados también en la urbe floridana.
Venezuela, cuyo mejor resultado en el torneo es el tercer lugar de 2009, remontó una desventaja de 5×2 con un jonrón de dos carreras de Maikel García y otro de tres del héroe Wilyer Abreu.
«Esto significa mucho, nunca había estado en un lugar como este, el ambiente es muy alto estoy muy emocionado», dijo el pelotero de los Medias Rojas de Boston al agradecer el apoyo mayoritario de los 35.000 espectadores.
Fiesta en Miami
Venezuela finalizó la fase de grupos por detrás de Dominicana, pero la noche del sábado dio la gran sorpresa del Clásico al tumbar a Japón, ganador de tres títulos en las cinco ediciones anteriores.
Este año también avanzaba invicto hasta toparse con Venezuela en un choque que presentaba a dos abridores estelares de Grandes Ligas, Ranger Suárez y Yoshinobu Yamamoto.
Pocos esperaban que abridores tan ilustres fueran batidos de forma histórica con batazos a cargo de dos peloteros MVP (Jugador Más Valioso), Ohtani y Ronald Acuña Jr.
En apenas el segundo lanzamiento del juego, el venezolano Acuña Jr. envió a las gradas una recta de Yamamoto, también MVP en el triunfo de los Dodgers de Los Ángeles en la pasada Serie Mundial.
En el cambio de turno, a Ohtani sólo le hicieron falta cuatro picheos de Suárez para igualar el marcador, siendo la primera vez que dos primeros bates inician un juego del Clásico con jonrón.
Los bambinazos de estas dos superestrellas fueron el préambulo de una noche de fuegos artificiales en el LoanDepot Park, que prosiguió con otra anotación de Ezequiel Tovar en el segundo inning.
En el tercero Japón parecía tomar el control de la noche al apuntarse cuatro carreras, tres de ellas con un jonrón de Shota Morishita.
Pero Venezuela no había dicho la última palabra y se lanzó a una vertiginosa reacción con el jonrón de Maikel García que recortó terreno en el quinto inning.
En el sexto llegó el memorable cuadrangular triple de Abreu, que puso a Venezuela por delante con las tribunas desbordadas de júbilo.
Mientras los relevistas sudamericanos contenían los bates asiáticos, el lanzador japonés Atsuki Taneichi cometió un grave error al fallar un tiro hacia el jardín central que permitió que Tovar anotara la última carrera en el octavo inning.
Ohtani, la superestrella del béisbol actual y héroe del triunfo de Japón en 2023, tuvo el triste rol de ser el último bateador de su equipo en un fallido intento de buscar una milagrosa remontada.
Italia alarga la magia
También el sábado, Italia dio otra exhibición de fuerza al vencer a Puerto Rico en el último partido en Houston.
La Azzurri se metió así por primera vez en semifinales, con un cuadro dirigido por el mánager venezolano Francisco Cervelli y formado principalmente por peloteros nacidos en Estados Unidos de ascendencia italiana.
«Es increíble (…) Creo que nos conocemos desde hace 12 días pero es fenomenal el trabajo que ha hecho este grupo», afirmó el capitán azzurro, Vinnie Pasquantino.
La novena europea, que había ganado a Estados Unidos en la fase de grupos, se repuso de un jonrón de Willi Castro en la primera entrada con cuatro carreras en ese mismo inning.
Los boricuas descontaron en el segundo episodio por medio de Heliot Ramos, pero Italia volvió a la carga anotando por partida doble en un batazo de Andrew Fischer al jardín derecho que un espectador atrapó desde la grada metiendo su guante en el terreno de juego.
Tras esta interferencia, Italia sacó dos nuevas carreras gracias a otro doble por reglas de J.J. D’Orazio.
Con ventaja 8×2, la Nazionale parecía tener el pase en el bolsillo, pero Puerto Rico reaccionó con una sucesión de cuatro carreras en la octava entrada.
Pero en el último inning, a dos anotaciones de Italia, los bateadores puertorriqueños fallaron en su intento de romper el muro de Greg Weissert, relevista de los Medias Rojas de Boston.