Es un tesoro nacional del vasto patrimonio artístico de Francia y es considerado una obra maestra del arte medieval.
Casi 1.000 años después de su creación –que se presume ocurrió en Inglaterra–, el Tapiz de Bayeux es hoy protagonista de un préstamo sin precedentes, que lo llevará a estar expuesto en el Museo Británico desde el 10 de septiembre de 2026 hasta el 11 de julio de 2027.
El presidente francés Emmanuel Macron, facilitador de la inédita cesión pese a los cuestionamientos de algunos conservadores por posibles daños al frágil monumento, participará la próxima semana de su inauguración en Londres, en un nuevo gesto de diplomacia a través del arte que busca subrayar el acercamiento entre Francia y Reino Unido tras el ‘Brexit’.
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¿Cómo es el Tapiz de Bayeux?
Aunque se le conoce como tapiz, la obra es técnicamente un bordado con hilo de lana sobre tela de lino, de 68,58 metros de largo y 50 centímetros de alto.
En sus hilos se representan los acontecimientos que condujeron a la batalla de Hastings en octubre de 1066, cuando Guillermo, duque de Normandía, derrotó al ejército anglosajón del rey Harold.
Esa invasión, considerada la última conquista exitosa de Inglaterra, puso fin al dominio sajón, convirtió a Guillermo el Conquistador en el primer rey normando de Inglaterra y estrechó aún más los lazos entre Gran Bretaña y Francia.
Su origen data del año 1070 y la versión más aceptada por los historiadores considera que fue encargado por el obispo Odón de Bayeux, hermanastro de Guillermo, probablemente para adornar su nueva catedral en 1077.
Se estima que habría sido cosido por mujeres de Inglaterra –posiblemente monjas–, antes de ser trasladado al otro lado del Canal de la Mancha.
Otra hipótesis -desacreditada por los diagnósticos arqueológicos pero promovida en la creencia popular- es que la pieza podría haber sido creada por la reina Matilde, esposa de Guillermo, y sus artesanas, lo que le ha valido la denominación de «Tapiz de la reina Matilde».
La obra consta de 58 escenas, 25 de ellas ambientadas en Francia y 33 en Inglaterra. En ella se utilizan diez colores de hilo de lana para representar, mediante efectos de perspectiva, a 626 figuras, 737 animales –incluyendo 202 caballos y mulas–, 37 estructuras –entre ellos, el Monte Saint-Michel– y 41 barcos.
¿Qué se narra en el Tapiz?
Según recoge el sitio web de la Alcaldía de Bayeux, la narración inicia en 1064, cuando el rey de Inglaterra, Eduardo el Confesor, envía a su cuñado Harold a Normandía para ofrecer el trono inglés a su joven primo, Guillermo.
Las numerosas peripecias del barco de Harold para cruzar el Canal de la Mancha también están registradas en el bordado, así como la entrega del mensaje y la juramentación de lealtad de Harold a Guillermo sobre las reliquias de la catedral de Bayeux, una promesa que Harold rompe tras la muerte de Eduardo.
El 6 de enero de 1066, Harold acepta la coronación como rey de Inglaterra en lugar del duque de Normandía, lo que lleva a Guillermo a decidir reclamar su trono y cruzar el Canal con su flota en la noche del 28 de septiembre.
La decisiva batalla de Hastings comienza en la mañana del 14 de octubre de 1066 ya que, al final del día, Harold muere a causa de una flecha en el ojo. Así, en diciembre, Guillermo finalmente es coronado rey de Inglaterra, en la Abadía de Westminster.
¿Por qué es una obra tan valiosa para el mundo del arte?
El Tapiz de Bayeux es considerado una obra maestra del arte románico del siglo XI y los académicos e historiadores del arte lo juzgan como esencial para entender la historia británica.
Los expertos destacan la complejidad del bordado y los detalles vívidos y, a veces, espeluznantes que se representan, con escenas de combates frente a frente, cuerpos mutilados o la muerte de Harold por la flecha que le atraviesa el ojo.
Millie Horton-Insch, curadora de la exposición del Museo Británico, afirmó a la agencia AP que la pieza «posee una riqueza emocional muy difícil de captar a través de fuentes escritas».
«Acerca al público a esta historia como ningún otro objeto. No es lo mismo que leer un texto. Se trata de algo que fue manipulado por quienes lo vivieron y sintieron la necesidad de dejar constancia de estos acontecimientos de esta manera», subrayó.
Otro aspecto que destaca la experta es que este documento haya sobrevivido diez siglos a pesar de innumerables peligros como «polillas, ratones, moho, humedad, fuego», algo que podría deberse en parte a estar confeccionado con materiales sencillos.
«En realidad no está hecho de ninguna tela ostentosa. No es de oro, no es de plata. No había la misma tentación de cortarlo y convertirlo en vestimentas o darle otro uso», remarcó.
¿Qué significa que la Unesco lo declarara ‘Memoria del Mundo’?
El 12 de noviembre de 2007, tras aceptar la petición de la Alcaldía de Bayeux, la Unesco oficializó la inclusión del Tapiz de Bayeux en el registro de ‘Memorias del Mundo’, sumándose así a los más de 150 documentos de importancia universal contemplados por el organismo de la ONU dedicado a la educación, la cultura y el patrimonio.
Bajo ese reconocimiento, la Unesco busca que se garantice la preservación del patrimonio documental mundial, que se permita un acceso universal a estos elementos y que se genere conciencia en la opinión pública sobre su importancia.
En el documento del registro, la Unesco destaca que la pieza «es una crónica histórica, pero también una fuente de información esencial sobre el modo de vida de la Edad Media en general, y del siglo XI en particular».
«Se trata, por lo tanto, de un testimonio documental que emplea técnicas narrativas específicas y simbolismo, como muchas creaciones literarias y artísticas del período románico», subraya la entidad.
El órgano de Naciones Unidas también recuerda que «es uno de los primeros manuscritos que forman parte de las colecciones de la biblioteca municipal de Bayeux», en la región francesa de Normandía, y que desde su descubrimiento y presentación en la década de 1720, ha sido objeto de estudio de más de 500 publicaciones.
«Obra única, sin documentos similares que permitan comparaciones genuinas, conserva un halo de misterio hasta nuestros días y varias preguntas permanecen sin respuesta», destaca la Unesco, a la vez que advierte que «la excepcionalidad de esta obra textil» exige además «una presentación museográfica muy específica».
¿Por qué es inédito y controvertido el traslado del Tapiz?
Esa complejidad a la que refiere la Unesco ha sido uno de los motivos por el que el tapiz ha pasado la mayor parte del último milenio en la ciudad de Bayeux, a excepción de dos breves períodos en los que fue expuesto en el Museo del Louvre en París.
Entre 1803 y 1804, la pieza fue enviada a la capital francesa por orden de Napoleón Bonaparte, mientras que en 1944 volvió a París para rendir homenaje a las tropas inglesas y estadounidenses que liberaron Francia.
Quienes apoyan el préstamo temporal a Reino Unido de esta obra, perteneciente al Estado francés, señalan estos dos traslados como prueba de que el tapiz es transportable.
Sin embargo, la decisión del presidente Emmanuel Macron –quien inició en 2018 los diálogos sobre la posible cesión y aprovechó el cierre temporal por obras del Museo del Tapiz de Bayeux hasta octubre para llevarla a cabo– fue cuestionada por conservadores del arte, debido a la extrema fragilidad del bordado de casi 1.000 años.
En 2020, los restauradores textiles inspeccionaron el tapiz e identificaron cerca de 24.200 manchas y 10.000 agujeros. Ese mismo año, el comité científico internacional para esta histórica pieza había señalado que «solo la restauración del Tapiz de Bayeux justifica su reubicación».
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Por esa razón, los encargados del traslado realizaron un extenso y delicado proceso para llevar el tapiz a Londres en julio, con una operación de alta tecnología y estrictas medidas de seguridad, cuyos detalles se mantuvieron en secreto hasta su llegada.
Según trascendió, el tapiz se dobló en forma de acordeón dentro de una vitrina con temperatura controlada, que a su vez se colocó dentro de una estructura amortiguadora. El paquete fue transportado en un camión que cruzó la frontera desde Francia en un tren lanzadera a través del túnel del Canal de la Mancha.
Luego de un viaje de 11 horas y 560 kilómetros bajo escolta policial, el camión retrocedió muy lentamente hasta un muelle de carga del museo, donde los operarios bajaron con cuidado el contenedor, del tamaño de un coche pequeño.
Luego de pasar varios días aclimatándose y de ser cuidadosamente desempaquetada y desplegada, la exposición que iniciará en septiembre se estima que será una de las más populares en los 267 años de historia del museo británico.
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En julio, unas 100.000 entradas fueron compradas en el primer día de venta, muestra del interés que despierta en el público británico lo que consideran un ‘regreso a casa’ de este tesoro de Francia y de la humanidad.
Con AP, AFP y fuentes
