El rendimiento del bono del Tesoro de EE. UU. a 10 años llegó al 5,15%, máximo desde 2007.
Los mercados mundiales de bonos atraviesan una revalorización sincronizada de los costos de endeudamiento, impulsada por el aumento del precio del petróleo, mayores rendimientos soberanos y expectativas de nuevas subidas de tasas, advirtió el director ejecutivo de deVere Group, Nigel Green.
El escenario se produce mientras el crudo Brent supera nuevamente los 105 dólares por barril y el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años alcanza el 5,15%, su nivel más alto desde 2007, con efectos sobre los mercados de deuda de Asia, Europa y el Pacífico.
Green sostuvo que la combinación de petróleo elevado, una economía estadounidense en expansión y el endurecimiento de las políticas monetarias está generando presión simultánea sobre los principales mercados de bonos.
“Se trata de una revalorización global y sincronizada de los costes de endeudamiento, y está cobrando velocidad”, afirmó.
Rendimientos suben en varias economías
La presión también se refleja en los mercados de deuda de otras grandes economías. El rendimiento de los bonos japoneses a 10 años alcanzó el 3,08%, su nivel más alto desde 1996, mientras que los bonos británicos a 10 años llegaron al 5,39%.
En Alemania, el rendimiento de los bonos Bund alcanzó el 3,58%. Australia registró niveles en sus bonos a 10 años no vistos desde 2011 y los costos de endeudamiento de Francia llegaron este mes a su nivel más alto desde 2008.
En Estados Unidos, los operadores calculan ahora una probabilidad superior al 75% de que la Reserva Federal vuelva a subir las tasas en octubre, frente al 49% de hace una semana y menos del 10% de hace un mes.
La Reserva Federal elevó la semana pasada las tasas a un rango de entre 3,75% y 4%, en su primera subida en tres años. Además, 16 de sus 18 funcionarios prevén al menos un incremento adicional durante este año.
En Australia, los mercados descuentan una probabilidad del 85% de que el Banco de la Reserva de Australia eleve las tasas el 29 de septiembre, mientras el Banco de Japón ya ha endurecido su política monetaria.

Más deuda y menor apetito inversor
Los datos recientes de Estados Unidos también aumentaron la incertidumbre. La actividad empresarial crece a su ritmo más rápido en más de cinco años, los costos de los insumos avanzan al ritmo más pronunciado en cuatro años y los indicadores manufactureros llegaron a 57, frente a una expectativa de 53,6.
El apetito por la deuda también muestra señales de debilitamiento. Una subasta de bonos del Tesoro estadounidense a cinco años realizada esta semana cerró con un rendimiento de 5,033%, frente a un promedio reciente de 4,186%. Los postores indirectos, entre ellos bancos centrales extranjeros, adquirieron el 54%, frente al 65% habitual.
La deuda pública estadounidense superó los 40 billones de dólares en agosto, mientras los gobiernos de todo el mundo mantienen elevados déficits. Las empresas estadounidenses habían emitido casi 1,7 billones de dólares en bonos hasta agosto, un 27% más, destinados en gran parte a financiar el desarrollo de la inteligencia artificial.
La OCDE advirtió que el aumento de los rendimientos representa una preocupación importante para las finanzas públicas.
El impacto también alcanza a los hogares y los mercados bursátiles. La tasa promedio de las hipotecas estadounidenses a 30 años con interés fijo subió a 7,26%, su nivel más alto desde enero de 2025. Los futuros de Wall Street descendieron 0,7% el jueves y los futuros tecnológicos retrocedieron 1,2%.
Green recomendó a los inversores revisar su exposición y ampliar la diversificación entre activos, regiones y divisas ante un escenario en el que los mercados de bonos mundiales permanecen bajo una elevada presión.
