Casi 8 de cada 10 periodistas y defensores de derechos humanos quedan fuera del Mecanismo de Protección pese a la violencia en México


Artículo 19 también ha visto este problema. Moguel mencionó el caso de una periodista a la que acompañan, quien entregó su documentación el 21 de julio y, al momento de la entrevista con WIRED, todavía no había recibido respuesta.

El riesgo también puede ser colectivo

La Fundación Carmen Sánchez pidió incorporarse al Mecanismo como organización, pero, a pesar de que plantearon desde el inicio una solicitud colectiva, el Mecanismo pidió a cada integrante llenar un formato individual. La Fundación cuestionó esa decisión y pidió que les explicaran qué criterios se habían usado para procesar el caso de esa manera, pero no obtuvieron respuesta.

Para ellas, el problema va más allá de llenar varios documentos; separar los casos puede hacer que amenazas relacionadas entre sí se evalúen como hechos aislados y se pierda de vista el riesgo que enfrentan por pertenecer y trabajar en una misma organización.

El Mecanismo contempla la protección colectiva desde su creación. La norma que le dio origen ya reconocía como personas defensoras a personas morales, grupos, organizaciones y movimientos sociales, y establecía que las medidas de protección podían ser individuales o colectivas. Además, en 2015 se desarrolló una metodología específica para evaluar casos colectivos.

La legislación vigente mantiene ese enfoque y contempla que una agresión puede afectar a personas que realizan las mismas actividades dentro de una organización y a sus bienes. Aun así, la información pública no permite saber con claridad qué lleva al Mecanismo a analizar una solicitud como colectiva o a procesarla mediante expedientes individuales.


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Moguel explica que el propio Mecanismo ha protegido a medios de comunicación completos y que eso no impide reconocer diferencias entre sus integrantes. “A veces las medidas son diferenciadas en el sentido positivo de que ven, por ejemplo, si las amenazas fueron en las oficinas de un medio, si fueron muy directas al director o directora del medio, entonces le colocan más medidas, pero no dejan en solitario a los demás trabajadores, reporteros o reporteras”, señala.

La incapacidad de ingresar a mecanismos de protección también influye en las decisiones de las personas afectadas. Carmen, por ejemplo, ha cambiado la forma en que participa en actividades públicas. Cuenta que ahora piensa en su seguridad antes de aceptar determinados acompañamientos. Hace poco algunas familias le pidieron sumarse a una protesta, pero su primera reacción fue: “¿Y si va alguien y me hace algo?”. Ante esa preocupación recurrió otra vez al Mecanismo de Ciudad de México, que la ha acompañado en algunas ocasiones aunque no la ha incorporado formalmente.

periodistas asesinados en mxico

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PEDRO PARDO/Getty Images

Reconocer el riesgo antes de que escale

Entrar al Mecanismo tampoco garantiza que el riesgo vaya a ser identificado correctamente. Artículo 19 señala que la evaluación sigue siendo uno de sus puntos débiles, sobre todo cuando el análisis no toma en cuenta el contexto. Moguel explica que deben considerarse las actividades que realiza la persona, los actores con los que entra en conflicto y factores como el género u otras condiciones que pueden cambiar la forma en que enfrenta una agresión. La organización ha observado que esas diferencias no siempre quedan reflejadas en los análisis ni en las medidas de protección.

Las amenazas digitales forman parte de ese problema. Artículo 19 ha documentado casos en los que antes de una agresión física hubo hostigamiento en internet. Eso no significa que una amenaza digital vaya necesariamente a terminar en violencia física, pero puede ofrecer pistas sobre quién podría estar detrás, qué está ocurriendo alrededor de la persona y si el peligro está aumentando.

CEMDA ha documentado casos en los que la intimidación, la difamación, las amenazas y la estigmatización forman parte de procesos de agresión que pueden hacerse más graves. Como mostró una investigación publicada por WIRED en Español, el defensor ambiental Erik Saracho fue señalado en publicaciones de internet meses antes de que un hombre le disparara afuera de su casa en Nayarit, aunque las investigaciones no establecieron que ambos hechos tuvieran a los mismos responsables.

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