
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, advirtió que la capacidad de resistencia de la economía mundial está llegando a sus límites y llamó a los gobiernos a sanear sus finanzas públicas ante el aumento de la deuda, la persistencia de la inflación y el riesgo de nuevas perturbaciones económicas.
Durante una rueda de prensa celebrada en Bangkok, en el marco de las reuniones de otoño del FMI y el Banco Mundial, la economista búlgara resumió los ajustes que, a su juicio, requieren las principales economías: China debe impulsar el gasto interno, Estados Unidos necesita ahorrar más y Europa debe aumentar la inversión.
Georgieva explicó que el incremento de la deuda pública y del costo de su financiamiento responde a varios factores, entre ellos la inflación persistente, la mayor demanda de los inversores, las expectativas de crecimiento futuro vinculadas a la inteligencia artificial (IA) y las condiciones fiscales de cada país.
La funcionaria lamentó que numerosos gobiernos no aprovecharan la recuperación posterior a la pandemia para reconstruir sus reservas fiscales. Según señaló, cada nueva crisis ha contribuido a elevar los niveles de endeudamiento y reducir el margen de respuesta de las economías.
Ante este escenario, instó a las autoridades a fortalecer sus ingresos mediante una mayor recaudación, racionalizar el gasto público y mejorar la administración de las finanzas estatales.
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Deuda y desequilibrios globales bajo presión
La directora del FMI identificó a China, Estados Unidos y algunos países europeos entre los principales contribuyentes a los desequilibrios económicos mundiales.
En ese contexto, defendió que las economías con superávit comercial impulsen el consumo interno, mientras que los países con déficit fortalezcan el ahorro, reduzcan el endeudamiento y disminuyan sus desequilibrios fiscales.
La recomendación responde a las diferencias entre las principales economías: China debe estimular la demanda interna, Estados Unidos necesita corregir sus déficits y Europa debe incrementar la inversión para contribuir al crecimiento económico.
En el caso estadounidense, Georgieva señaló que las propias autoridades reconocen que tanto el déficit como la deuda han alcanzado niveles elevados.
La responsable del organismo sostuvo que mantener un crecimiento económico sólido puede contribuir a reducir la relación entre deuda y producto interno bruto, pero advirtió que esa estrategia debe acompañarse de medidas fiscales capaces de corregir los desequilibrios con suficiente rapidez.
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FMI advierte sobre nuevas presiones económicas
Georgieva también se refirió al encarecimiento de la energía y los alimentos, y defendió que los gobiernos prioricen la protección de las personas más vulnerables en lugar de intentar mantener artificialmente bajos los precios.
Según su planteamiento, las ayudas deben ser temporales y dirigidas a quienes más las necesitan, sin distorsionar las señales de precios de los mercados.
La directora gerente retomó además la expresión «se acerca el invierno», utilizada previamente para anticipar los desafíos económicos de los próximos meses. La frase alude tanto al aumento estacional de la demanda energética en el hemisferio norte, que puede presionar los precios, como al riesgo de que los gobiernos se confíen después de haber superado sucesivas crisis.
Georgieva instó a los países a prepararse para condiciones económicas más difíciles y evitar que el agotamiento de sus reservas fiscales limite su capacidad de respuesta.
El mensaje central del FMI apunta a reforzar las finanzas públicas, corregir los desequilibrios entre las principales economías y preservar mecanismos de apoyo para los sectores vulnerables, en un contexto internacional marcado por la incertidumbre y el encarecimiento de los recursos esenciales.
