¿Por qué las mujeres siguen infrarrepresentadas en el Congreso de EE. UU.?


Las mujeres siguen siendo minoría en el Congreso de Estados Unidos: ocupan alrededor del 28% de los escaños, pese a que las elecciones de medio mandato de 2026 llegan con una cifra récord de legisladoras en ejercicio. También analizamos el informe de FIFPRO sobre las desigualdades salariales y los problemas de salud mental en el fútbol femenino, y el debate abierto en Colombia por un proyecto de ley que busca reformular la educación sexual con un enfoque biológico. Tres escenarios distintos en los que la igualdad sigue en disputa.

Este 3 de noviembre, en las elecciones de medio mandato de EE. UU., las mujeres seguirán luchando por atravesar el techo de cristal. La mayoría de las congresistas ya electas defenderán sus sillas y una baraja de candidatas buscarán llegar al hemiciclo a refrescar, pero también a fortalecer el mandato de las ciudadanas en un país que ha visto toda clase de esfuerzos por limitar los derechos de las mujeres bajo la dirección de Donald Trump.

Este 2026, son 279 mujeres políticas las que aspiran a la Cámara de Representantes, que se renueva por completo, y 19 más se presentan al Senado, donde un tercio de las sillas deben ser sustituidas. La cifra es alta pero queda por debajo del 2020 cuando por ejemplo, solo en la instancia de primarias, había 298 candidatas a la legislatura. 

Mujeres en la Camara de Representantes de EE. UU. - 2026
Mujeres en la Camara de Representantes de EE. UU. – 2026 © France 24

De ahí que, lo que sí es un record, al menos hasta el día de la elección, es la representación femenina actual. Hoy las mujeres son el 28,4% del total de representantes en el Capitolio de Washington D.C. Nunca antes tantas habían ocupado las sillas de las cámaras y aunque esto ha sido una buena noticia, las mujeres siguen infrarepresentadas, teniendo en cuenta que son al menos el 51% de la población estadounidense.

Mujeres en el Senado de EE. UU., 2026
Mujeres en el Senado de EE. UU., 2026 © France 24

Para todas ellas sigue siendo dificil acceder al lugar donde se construyen las leyes. Según la Doctora Nevena Trajkov, profesora de Ciencia Política en Florida State College, de Jacksonville, en Estados Unidos, «parte de esto es su situación cultural, parte de sus procesos, parte de sus prácticas partidistas», y el camino es aun más empinado para las que aspiran desde el partido republicano, conocido por sus perspectivas muy tradicionales y por hacer menores esfuerzos de reclutamiento femenino.

«Francamente, los donantes del lado republicano aún tienden a favorecer a los hombres y como se sabe, si no hay dinero en la política, realmente es difícil ser competitivo. Comprar tiempo al aire, viajar, hacer eventos para encontrarse con los votantes».

Trajkov también explicó que cuando hay un partido que sigue moviéndose a la derecha, como hemos visto en la presidencia de Trump, las políticas que, tienden a ser más moderadas, son impactadas: «se disminuye el espacio para que se escuchen sus voces y sus perspectivas sean vistas, es un problema estructural al interior del partido particularmente».

La Doctora Nevena Trajkov, profesora de Ciencia Política en Florida State College, de Jacksonville, conversó con France 24.
La Doctora Nevena Trajkov, profesora de Ciencia Política en Florida State College, de Jacksonville, conversó con France 24. © France 24

Es desde esa mirada que crece el fenómeno del movimiento tradicional blanco, que opta por atraer a las ciudadanas para quedarse en casa e incluso repeler la enmienda 19 que le dio a la las mujeres el derecho a votar, para retornar a un voto masculino en representación de la ‘familia tradicional’.

59% de las futbolistas piensan en dejar el deporte prematuramente

A pesar de los avances en el fútbol femenino, producto de las luchas de las jugadoras por condiciones justas, que repliquen las de sus pares masculinos, la inestabilidad económica y el impacto en la salud mental siguen empujándolas al retiro prematuro. Así lo revela un estudio de la Federación Internacional de Asociaciones de Futbolistas Profesionales (FIFPRO), tras encuestar a cerca de 800 futbolistas en todo el mundo.

El 59% de las participantes considera abandonar el deporte por falta de recursos económicos, mientras que un 46% señala afectaciones en su salud mental.

Fútbol - Liga MX femenina - América contra Pachuca - Estadio Azteca, Ciudad de México, México - 18 de octubre de 2026.
Fútbol – Liga MX femenina – América contra Pachuca – Estadio Azteca, Ciudad de México, México – 18 de octubre de 2026. REUTERS – Eloisa Sanchez

Aunque el salario mensual promedio se triplicó hasta los 2.601 dólares, la brecha regional es enorme. En Norteamérica el promedio alcanza los 6.450 dólares mensuales, mientras que en Sudamérica se reduce a 1.421 dólares y en África cae a apenas 480 dólares. A esto se suma la precariedad contractual: solo el 66% de las jugadoras cobra los 12 meses del año, una desigualdad que deja a las atletas sin una red de seguridad.

La Directora de Estrategia e Investigación de Fútbol Femenino en FIFPRO, Frankie Brown, conversó con France 24 y declaró que estas desigualdades son «responsabilidad de múltiples organizaciones para ayudar a las jugadoras en ese ámbito. El apoyo debe venir desde los clubes, las selecciones nacionales, los sindicatos, desde la educación sobre la salud mental».

Un diagnóstico que refleja cómo la incertidumbre financiera y el agotamiento psicológico continúan acortando la vida útil de las futbolistas a nivel global.

La batalla cultural de Abelardo de la Espriella quiere sacar la educación sexual de los colegios 

En Colombia sigue la batalla cultural contra la supuesta ideología de género. El Ministerio de Educación, en cabeza de la ultraconsercadora Ilva Myriam Hoyos, pidió al presidente Abelardo de la Espriella derogar la política de salud sexual y reproductiva que dejó firmada el gobierno de Gustavo Petro el pasado 10 de julio, ad portas de entregar el mando.

Justamente el político de izquierda criticó que limitar estos conocimientos puede elevar el riesgo de embarazos adolescentes, pobreza y vulnerabilidad en mujeres jóvenes, pues se eliminaría la instrucción sobre educación y salud sexual. Una postura de la que han hecho eco diversas organizaciones de derechos humanos en el país.

Un manifestante sostiene un cartel que dice «La educación es un derecho, no un favor», mientras participa en una protesta a nivel nacional contra el gobierno del presidente colombiano Abelardo De La Espriella y sus propuestas de reformas laboral y pensional, en Barranquilla, Colombia, el 14 de octubre de 2026.
Un manifestante sostiene un cartel que dice «La educación es un derecho, no un favor», mientras participa en una protesta a nivel nacional contra el gobierno del presidente colombiano Abelardo De La Espriella y sus propuestas de reformas laboral y pensional, en Barranquilla, Colombia, el 14 de octubre de 2026. REUTERS – charlie cordero

Previamente el gobierno de extrema derecha había dicho ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU que Colombia se disociaba de la expresión salud y derechos sexuales y reproductivos. También adhirió al Conseso de Ginebra, asegurando que «no existe un derecho internacional al aborto», lo que contradice la despenalización de la interrupción del embarazo en el país latinoamericano hasta la semana 24, por orden de la Corte Constitucional. Ambos temas, derechos adquiridos cuya amenaza preocupa a las colectivas feministas colombianas. 

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